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LA CULTURA SE MOVILIZA

Deep Purple, Pink Floyd o Pearl Jam: el rock grita contra la guerra de Putin

Banderas ucranianas en sus redes sociales, cancelación de giras, boicots o retirada de su música en servicios tipo Spotify. Los veteranos de las guitarras se mojan en el conflicto que sacude Europa

Roger Waters, ex-Pink Floyd, en un concierto de la gira ’The Wall’ en el Palau Sant Jordi, en 2009.

Roger Waters, ex-Pink Floyd, en un concierto de la gira ’The Wall’ en el Palau Sant Jordi, en 2009. / Ricard Cugat

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Desde Roger Waters a Pearl Jam, pasando por Brian May, David Coverdale, Kiss, Deep Purple o Metallica, cada día son más los músicos que piden el cese de la invasión rusa de Ucrania y muestran su apoyo al pueblo atacado. La mayoría de ellos está anulando sus conciertos en Rusia, e incluso ya hay casos de bandas que han retirado sus catálogos de canciones de las plataformas de ese país. Es la respuesta del mundo del rock, consciente de la capacidad de movilización e influencia que tiene, a una guerra que mantiene en jaque a la humanidad.

Desde el inicio del conflicto se han sucedido manifestaciones y condenas de rockeros consagrados como Brian May, guitarrista de Queen; David Coverdale, cantante de Whitesnake; Dee Snider, líder de la banda Twisted Sisters; los miembros de Kiss Paul Stanley y Gene Simmons; el siempre activo y activista Roger Waters (ex de Pink Floyd); Axl Rose, frontman de Guns and Roses; o bandas como Pearl Jam, Rammstein y Scorpions.

Son muchos los grupos que ya han anunciado las anulaciones de sus conciertos tanto en Ucrania como en Rusia. Es el caso de los británicos Iron Maiden, que tenían previsto presentar su último trabajo, titulado Senjutsu, en una gira que incluía ambos países. También han cancelado Green Day, Iggy Pop, The Killers, Nick Cave & The Bad Seeds y Franz Ferdinand, por citar algunos ejemplos.

Algunos han mostrado su apoyo al país agredido simplemente colocando su bandera en su perfil de redes sociales. Es el caso de Axel Rose, vocalista de Guns and Roses. Pero otros han ido más lejos. David Gilmour, guitarrista de los míticos Pink Floyd, mostraba en su cuenta de Twitter el mensaje "Soldados rusos, dejad de matar a vuestros hermanos. No habrá ganadores en esta guerra. Mi nuera es ucraniana y mis nietas quieren visitar y conocer su hermoso país. Detengan esto antes de que todo sea destruido. Putin debe irse". Su forma de mostrar su rechazo al conflicto ha sido contundente. "Las obras de Pink Floyd, a partir de 1987, y todas las grabaciones en solitario de David Gilmour están siendo eliminadas de todos los proveedores de música digital en Rusia y Bielorrusia desde hoy", ha señalado el grupo en un mensaje a través de su cuenta de Twitter.

Su excompañero de banda, Roger Waters, uno de los músicos que con mayor asiduidad se significa y participa en actividades solidarias, reivindicativas y políticas, tildó la invasión rusa de Ucrania como “el acto de un gánster” y ha señalado en una carta dirigida a una mujer ucraniana llamada Alina Mitrofanova: "Estoy disgustado por la invasión de Ucrania por parte de Putin (...) Debe haber un cese del fuego de inmediato. Lamento que los gobiernos occidentales estén alimentando el fuego que destruirá su hermoso país al verter armas en Ucrania, en lugar de participar en la diplomacia que será necesaria para parar la masacre".

Waters ya reunió en 1991 en un concierto en Berlín para celebrar la caída del Muro a un espectacular grupo de artistas entre los que estaban Van Morrison, Bryan Adams, Paul Carrack, Cindy Lauper, Sinéad O’Connor, Marianne Faithfull, Scorpions y Ute Lemper.

Ayuda y boicot

Por su parte, Metallica ha anunciado una donación de 100.000 dólares a la oenegé World Central Kitchen, fundada por el chef español José Andrés, que prepara miles de menús diarios en diferentes puntos de las fronteras ucranianas y en algunas localidades del interior. "Nuestra Fundación All Within My Hands ha donado $ 100,000 a World Central Kitchen, apoyando sus esfuerzos para alimentar a los refugiados ucranianos", ha publicado en su página de Facebook la banda.

Brian May, guitarrista de Queen, ha sido otro de los que ha mostrado su apoyo a Ucrania, compartiendo en Instagram una foto del concierto que dio la banda británica con Paul Rodgers como vocalista en la Plaza de la Libertad en Járkov en 2008. May escribió un mensaje sobre esa foto: "A todos nuestros queridos amigos de Ucrania. Estamos conmocionados, horrorizados, entristecidos de que vuestro hermoso país haya sido tomado y vuestras vidas estén en peligro. Os enviamos amor y nuestras oraciones. Y algún día volveremos a hacer rock juntos. Bri".

El que no ha tenido pelos en la lengua ni ha maquillado sus palabras es Gene Simmons, de la longeva banda Kiss. El músico israelí-estadounidense ha llamado a un boicot general de los músicos contra Rusia. “Nosotros no actuaremos allí”, ha dicho en declaraciones a la web TMZ, y ha insistido en que si las bandas occidentales tocan en Rusia eso supondría dar crédito al régimen de Putin. Paul Stanley, también integrante de Kiss, se ha expresado a través de sus redes sociales señalando que “hay una nube oscura sobre todos nosotros” y que “mientras estamos viviendo nuestras vidas bendecidas cada día, las personas de Ucrania están luchando por las suyas contra viento y marea. Estamos viendo en tiempo real cómo las familias son diezmadas y el país es golpeado. Hay una nube oscura sobre todos nosotros, que hoy somos incapaces de ayudar. Yo rezaré”.

Otra leyenda del hard rock, David Coverdale, voz de Whitesnake, se ha manifestado pública y repetidamente colocando en sus redes la bandera de Ucrania e imágenes pacifistas. “Con la esperanza de encontrarlos a USTEDES Y LOS SUYOS sanos y salvos, dondequiera que estén... Mis pensamientos y oraciones están verdaderamente con la gente valiente, valerosa y FUERTE de Ucrania... Con todo mi corazón y mi alma, rezo para que esta guerra se detenga... ¡¡¡AHORA!!!”, ha escrito en Twitter.

Movilizar a la sociedad rusa

Deep Purple, grupo británico al que se considera, junto a Led Zeppelin y Black Sabbath, padres del heavy metal, se ha sumado a las condenas a Putin y ha cancelado los conciertos previstos para el próximo verano en Kiev y Moscú. El cantante de la formación, Ian Gillan, ha sido contundente: “Si hablar significa que nunca volveremos a ver a nuestros amigos rusos, entonces eso es un gran sacrificio, pero nada comparado con no volver a ver a nuestros amigos ucranianos que están siendo asesinados para satisfacer las ambiciones psicópatas del líder ruso. Me gustaría ver a millones de rusos en las calles, para mostrar su disgusto por la invasión ucraniana, y me gustaría soñar que muy pronto, Rusia puede encontrar algún liderazgo moderno que los traiga de vuelta al mundo como amigos. Tenemos mucho en común.".

Por su parte, el bajista de los Purple, Ian Glover señaló: “Condenamos al ejército de Putin por las atrocidades cometidas contra hombres, mujeres y niños inocentes en Ucrania, y nos disculpamos con nuestros fanáticos rusos y ucranianos por la cancelación de los shows. Vivimos con la esperanza de poder cumplir esas fechas en el futuro".

Uno de los rockeros que más ha elevado la voz contra el ataque ruso es el líder de Twisted Sister, Dee Snider. Uno de sus mayores éxitos en los años 80, We're Not Gonna Take It , se ha convertido en una especie de himno no oficial de la resistencia ucraniana contra el agresor ruso. "Mi abuelo era ucraniano, antes de que fuera tragado por la URSS después de la 2ª Guerra Mundial. ¡Esto no puede volver a pasarle a estas personas!", ha señalado el músico neoyorquino.

Till Lindemann, cantante de Rammstein, durante un concierto en Alemania en 2013.

/ Axel Heimken

En algunos casos, el impacto de las anulaciones de los conciertos y las probables pérdidas de ingresos de algunos grupos serán considerables. Es el caso de la banda germana Rammstein, que cuenta con un importante grupo de seguidores en Rusia. Till Lindemann, cantante del grupo, ha cancelado los conciertos previstos en una gira en solitario en ese país. También la banda ha anulado sus compromisos allí y en Ucrania. En su web oficial, Rammstein ha lanzado mensajes de apoyo a los ucranianos y se ha posicionado claramente contra la guerra. El propio Lindemann acudió recientemente como voluntario a una de las principales estaciones de tren berlinesas para participar en la recepción a los refugiados ucranianos que han llegado a la capital alemana estos días.

Una implicación similar es la que ha adoptado la banda de Seattle Pearl Jam, que el pasado 2 de marzo publicó en sus redes: “La mayoría de los humanos en este planeta están más consumidos por la búsqueda del amor, la salud, la familia, la comida y el refugio que por cualquier tipo de guerra. La guerra duele. Somos una especie tan notable. Capaz de crear belleza. Capaz de avances asombrosos. Debemos ser capaces de resolver los conflictos sin derramamiento de sangre. Únete a nosotros para apoyar a las víctimas más vulnerables de este horror, los niños: voices.org.ua”.

También los alemanes Scorpions, autores del himno pacifista Wind of Change, que se convirtió en el himno oficioso de los nuevos tiempos que trajo la caída del muro de Berlín, han recordado el conflicto estos días, que coinciden con el lanzamiento de su nuevo trabajo, donde incluyen un tema titulado Peacemaker (Pacificador). "No detengamos el diálogo… las palabras son mejores que las balas. Nuestros corazones y oraciones van para las personas de Ucrania", han compartido en redes. Aunque los germanos ya dijeron en 2014, en una declaración que ha acabado siendo premonitoria, que no le cantarían Wind of Change a Putin. Lamentablemente, era muy poco probable que el presidente ruso tuviera interés en escuchar las estrofas que surgieron en la cabeza de Klaus Meine mientras paseaba por las calles de Moscú.

La de Meine, como la de Waters, Gilmour, Coverdale, Simmons o Gillan son algunas de las millones de voces que claman estos días a lo largo y ancho de todo el planeta contra una guerra que ha arrojado ya fuera de su país a casi tres millones de ucranianos y ha provocado un número aún indeterminado de víctimas mortales. Son las voces de las estrellas del rock, que gritan contra la sinrazón y la destrucción. 

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