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MÚSICA

La 'fórmula Aitana' para arrasar con 'Mon amour': "No se limita a cantar las canciones de otros"

En el último año, Aitana ha colaborado con Pablo Alborán, Álvaro de Luna, Zzoilo, Nicki Nicole, Evaluna Montaner...

En el último año, Aitana ha colaborado con Pablo Alborán, Álvaro de Luna, Zzoilo, Nicki Nicole, Evaluna Montaner... / ILUSTRACIÓN: P. DEL CORRAL

La artista española más escuchada en Spotify ha lanzado 21 ‘featurings’ en apenas cuatro años de carrera. ¿El resultado? 435,6 millones de reproducciones sólo en 2021. Su última apuesta es ‘Formentera’, con Nicki Nicole... aunque ya tiene el foco puesto en la siguiente: el 28 de enero lanzará ‘Las dudas’ con Sebastián Yatra

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435,6 millones de reproducciones. 28,3 millones de oyentes. 21,3 millones de horas. Estos son los datos que han llevado a Aitana a ser la artista más escuchada de 2021 en España. Por encima, incluso, de nombres tan icónicos como Rosalía, Karol G, Dua Lipa, Lola Índigo o Bad Gyal. En el año de Raw Alejandro, Bad Bunny o C. Tangana, la cantante catalana ha barrido en Spotify, dejando una reflexión patente: su éxito es compartido. Algo que, si bien no le quita mérito, saca a relucir una tendencia que, poco a poco, se va ha ido instaurando en su carrera: desde que debutó en 2018, tras el petardazo de Operación Triunfo 2017, ha lanzado 21 colaboraciones que se han convertido en hits absolutos. El último de ellos data de este mismo mes: el pasado 3 de diciembre publicó Formentera junto a Nicki Nicole, una canción que superó el millón de escuchas en sólo tres días. Un hito que la ha convertido en la estrella nacional con más números 1 en la plataforma de streaming. En total, ha posicionado cinco de sus propuestas en la cima de este ránking, algo que ningún intérprete patrio había logrado hasta la fecha.

En el último año, ha cantado con Sebastián Yatra, Cali y el Dandee, Pablo Alborán y Álvaro de Luna, Fresquito y Mango, Melendi, Natalia Lacunza y Evaluna Montaner

La gigantesca aceptación de este nuevo tema viene precedida por el terremoto tiktokero que provocó Mon amour, el single que protagonizó con Zzoilo. Éste se publicó originalmente en diciembre de 2020, pero no fue hasta que ella la compartió en sus redes sociales cuando empezó a destacar. Lo siguiente fue un mensaje furtivo en Twitter: “¿Quieres hacer el remix?”, le propuso el joven. A lo que ella le respondió: “¿Cuándo lo hacemos?”. A los pocos días, el featuring estaba en lo más alto de las listas de escuchas. “Tiene muy buen ojo para localizar temazos que, de otro modo, se hubiesen quedado en el espectro más underground”, subraya Pablo Cebrián, productor de Manuel Carrasco, Raphael, Juanes y, también, del megahit que se marcó la vocalista con el hasta entonces desconocido Marmi: La foto del DNI. “Ella se está dedicando a jugar. No quiere estancarse: prueba una cosa, se divierte, la cambia, se arriesga… Gracias a eso, nos tiene a todos expectantes con cualquier cosa que hace”.

En los últimos 12 meses, ha hecho lo propio de la mano de Cali y el Dandee (Coldplay), Pablo Alborán y Álvaro de Luna (Llueve sobre mojado), Fresquito y Mango (Mándame un audio), Melendi (La electricidad), Natalia Lacunza (Cuando te fuiste) y Evaluna Montaner (Aunque no sea conmigo). Tanto en canciones suyas como de otros. Y, en cualquier caso, la gloria estaba asegurada. Esta producción masiva y compartida dio lugar, el pasado 29 de octubre, a un debate de lo más controvertido en Twitter. “Hablemos de la necesidad imperiosa e irreversible de que Aitana deje de hacer un featuring a la semana”, escribió Arturo Paniagua, periodista musical. Ella le respondió tajantemente: “Cuando los cantantes de reggaeton (hombres) sacan colaboraciones cada semana, cosa que admiro y respeto, no os veo diciendo nada”. El mensaje se saldó con 40.700 me gusta, 8.289 retuits y una polémica que implicó a solistas de talla de Nicki Nicole: “Sigue así amiga. Que nadie te diga cuántos temas sacar. Es tu carrera y vos la disfrutas de la manera que quieras”.

En ese momento, Paniagua intentó aclarar el asunto: “No es una cuestión de género. Admiro mucho lo que has construido y, sobre todo, me impresiona lo que eres capaz de conseguir por ti misma. Hay que debatir la necesidad constante de promover las colaboraciones y de publicar música en la que os encontráis los artistas”. Además de los casos mencionados anteriormente, la joven de 22 años también ha cantando con Lola Índigo (Me quedo), Cali y el Dandee (+), Reik (Enemigos), Morat (Presiento y Más de lo que aposté), Sebastián Yatra (Corazón sin vida), David Bisbal (Si tú la quieres), Danna Paola y Luísa Sonza (Friend de semana), Álvaro Díaz y Pole (-), Katy Perry (Resilient) y Beret (Estupidez). Todos se convirtieron en una bomba instantánea. Y todo ello con tan sólo dos elepés en el mercado: Spoiler y 11 razones. Y un álbum en vivo: Play Tour: en directo.

Más estudios y menos despachos

“Estamos viviendo un cambio importante en la manera de hacer música. Después de mucho tiempo, la industria está creciendo de forma conjunta: el hecho de que unos se apoyen en otros hace que todos crezcan a la vez y que no haya una disputa para saber quién es más grande”, explica Pablo Rouss, productor de Vanesa Martín, Belén Aguilera o Recycled J. La razón de esta evolución se encuentra en el propio mercado, pues los músicos han ganado más libertad a la hora de dirigir sus carreras. “Tienen más poder decisión y mayor contacto con los compañeros. Gracias a las redes sociales, intercambian sus impresiones y muestran sus proyectos. Se está creando un sentimiento de comunidad nunca antes visto”. Este colegueo tan propio del movimiento urbano parece haberse instaurado en el pop. De ahí que las colaboraciones surjan más en el estudio y no tanto en los despachos: “Aitana es una persona que tiene mucha facilidad de unión y de implicación. Ella no se limita a cantar las composiciones de otros, se deja el alma en cada proyecto: aporta, propone, comparte… Tal es su compromiso que hay casos en los que, sin ella, la canción hubiese quedado en nada”.

Sus dos elepés llegaron al número 1 en ventas físicas en varios países, consiguiendo 13 discos de oro y 20 de platino en Chile, México o Argentina

En un momento en el que el single ha tomado ventaja al álbum, cada lanzamiento constituye una bala muy importante que hay que saber aprovechar. Sobre todo, cuando se trata de ampliar miras en las carreras de los nuevos artistas. “Existe un componente generacional muy potente”, asegura Juan de Dios Martín, productor de Amaral, Xoel López o Marlango. “Hace dos décadas, los featurings se veían como algo excepcional. En cambio, hoy, se plantean como algo natural: el objetivo no es solo darse a conocer a distintos tipos de públicos, sino también hacer piña y compartir experiencias. Es un reflejo del momento social que estamos viviendo. Eso no quiere decir que se vaya a mantener así para siempre. Por ejemplo, en los 60 tiraban muchísimos los sencillos, pero al poco tiempo se impusieron los discos conceptuales. No sabemos qué nos vamos a encontrar de aquí a una temporada, aunque lo más probable es que todo siga evolucionando. Lo que está claro es que, sea como fuere, los duetos suponen un win-win para todos: para Aitana es exposición, diversión, aprendizaje... y para la persona con la que trabaja, igual”.

13 discos de oro y 20 de platino

En su escalada hacia el estrellato mundial, la intérprete de Berlín ha ido recolectando numerosas conquistas: sus dos elepés llegaron al número 1 en ventas físicas en varios países, consiguiendo 13 discos de oro y 20 de platino en España, México, Argentina, Chile o Estados Unidos. Ese apoyo lo ha recibido también en sus giras, especialmente en la última, que finalizó la pasada semana en el WiZink Center de Madrid con más de 11.500 asistentes. Sin olvidar los 20 premios que ya ha conquistado: Ondas, 40 Principales, Odeón, Dial, MTV… Y todo ello en tan sólo cuatro años. “Si ella quiere hacer una colaboración todas las semanas con un artista diferente, ¿por qué no la va a hacer? ¿Cuál es el punto negativo? ¿Que no tiene credibilidad? ¿Por qué no va a tenerla si ese tema también es suyo?”, reflexiona Rouss. “Aitana tiene muchos factores a su favor, pero su principal baza es su capacidad para convertir en oro todo lo que toca”, añade Cebrián. Algo que también corrobora De Dios: “Cuando he coincidido con ella, me he dado cuenta de que tiene algo especial. No sé el qué. Pero es evidente su éxito va más allá de ser una mera moda”. 

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