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FINAL INTERNACIONAL 2021

La explosión del ‘freestyle’ en España: los jóvenes prefieren ver una batalla de rap que un partido de fútbol

Chile acoge la final internacional de la Red Bull Batalla de los Gallos, un certamen de dimensiones globales.

La meteórica profesionalización de las competiciones de rimas improvisadas en los países de habla hispana ha dado pie a una prolífica industria que produce estrellas de calado generacional. “No sabemos dónde está el techo”, reconoce el alicantino Arkano.

Final internacional de FMS, en Perú en 2020.

Final internacional de FMS, en Perú en 2020. / Imagen cedida

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Carlos Megía

Llenan estadios solo reservados a las grandes estrellas de la música, sus seguidores en redes sociales se cuentan por millones, las editoriales se pegan por los derechos de sus obras y las marcas comerciales ven en su talento y carisma la oportunidad de conectar con aquellos que se resisten a seguir los pasos de sus padres en lo que a hábitos de consumo se refiere. Nunca ha habido un mejor momento para ser freestyler que el actual.

La disciplina de soltar rimas improvisadas en batallas contra otros raperos goza de un predicamento incontenible, batiendo récords de audiencia y beneficios en cada nueva edición y alzándose como uno de los pilares culturales inherentes a la generación Z, a este y al otro lado del charco.

Los últimos días de 2021, en los que coinciden la prestigiosa Final Internacional de la Red Bull Batalla de los Gallos y el inicio de la nueva temporada de la liga FMS, prometen exhibir toda la fuerza mediática de un fenómeno que, en cuestión de audiencias, mira de frente tanto al fútbol profesional como a los milénicos eSports.

Las batallas de Maribel Camilo, más conocida en el mundo del freestyle como Marithea, comenzaron a través de la pantalla del móvil. Concretamente, en grupos de WhatsApp organizados, con jurado y formato, en los que enviaba sus primeras improvisaciones para esquivar la prohibición maternal de que acudiera a batallas presenciales en los barrios menos seguros de Cali.

Hoy, la joven de 23 años no solo ha hecho historia al convertirse en la primera mujer en alzarse con el título nacional de la Red Bull Batalla de los Gallos Colombia, sino que será la única representante femenina entre los 16 freestylers, los mejores de cada país, que buscarán llevarse la final internacional este 11 de diciembre en Viña del Mar. La calificada como gran revelación del año prefiere desechar la presión de representar a la mitad de la población en este trasunto de Champions League del rap en habla hispana, que con sus eliminatorias de formato corto amasó más de 14 millones de espectadores en su anterior edición. “Yo quiero cumplir mi sueño y el hecho de que otra chica se inspire, o que la industria se vuelva más inclusiva o equitativa en cuanto a cuestiones de género, es algo colateral”, asegura.

La colombiana Marithea es la única mujer que compite en la gran final.

/ Imagen cedida

Guillermo Rodríguez, alias Arkano, ya sabe lo que es coronarse como mejor freestyler del mundo. Lo hizo en 2015 y también con Chile como escenario, culminando así una trayectoria de éxito que arrancó en tiempos precarios, casi clandestinos. “Cuando empecé no teníamos ni el 1% de público que hay ahora. En las batallas, si tenías suerte y te colabas en la final o en las semifinales, los que llegábamos lo compartíamos y a lo mejor te daba para cubrir los gastos del viaje. Era una locura imaginarnos que íbamos a poder vivir de esto”, afirma a El Periódico de España.

Improvisar en 'Masterchef Celebrity'

El alicantino, inmerso en la promoción del primer single de su nuevo álbum, Match, simboliza como ningún otro la evolución del rap libre en nuestro país. Él es el eslabón que ayudó a popularizar las batallas protagonizando anuncios, publicando libros, respondiendo a la llamada de artistas como Alejandro Sanz o Melendi, batiendo Récord Guinness en plena Puerta del Sol o abriendo el camino a compañeros como Skone, Bnet o Sara Socas a la hora de optar a la silla de colaborador en programas de radio o televisión. Arkano, con más de un millón de seguidores en Instagram, no esconde su vocación didáctica: “La misión que he tenido desde que empecé en esto ha sido la de llevar el freestyle al máximo número de personas posibles, ya sea dentro del rap o de fuera de él”. ¿Su último paso en el camino? Participar en la nueva edición de Masterchef Celebrity, exhibiendo su talento para las rimas improvisadas ante más de dos millones de espectadores.

Arkano, el 'freestyler' más célebre, ha abandonado las competiciones para centrarse en hacer música.

/ Marcos Ferro - Red Bull

La decisión de los responsables del formato culinario de contar con él para acompañar en los fogones a clásicos de los platós como Veronica Forqué o David Bustamante es más sintomática que excéntrica. Pocos países pueden presumir de haber asimilado como parte de su cultura pop a las figuras provenientes de estos enfrentamientos de rap libre en un intervalo tan corto de tiempo. Las audiencias se multiplican año a año y con seguidores tan influyentes como el streamer Ibai Llanos, que es capaz de sumar tres millones de visualizaciones con sus opiniones sobre una batalla, seguir tildándolo de nicho resulta torpe y fútil. “En España se valora más, los raperos pueden hacer cosas importantes: participar en programas de televisión, en podcasts… De hecho, todas las propuestas que vienen de allí están mejor pagadas y tienen mejores condiciones”, ratifica la colombiana Marithea.

Los cachés que se cobraban hace unos años se han multiplicado por diez”

Uno de los máximos responsables de ese estado del bienestar es Asier Fernández, padre fundador del movimiento en nuestro país. Junto a su socio Pedro Henrique, este creativo publicitario de 39 años convirtió un hobby adolescente en la todopoderosa Urban Roosters –algo así como la FIFA del hip-hop–, responsable de la industrialización de la disciplina. Lo que empezó como una campaña ficticia para adecentar un currículo que poder presentar a las agencias en busca de trabajo fue el germen de un organismo regulador que, a través de seis ligas profesionales, las Freestyle Master Series o FMS, enfrenta a los mejores raperos de España, Argentina, Chile, México, Perú y Colombia. “Fuimos la primera competición en formato liga que pagaba un sueldo por practicar lo que hasta entonces había sido una afición. Ahora hay que gente que vive muy bien de esto. Los cachés que se cobraban hace unos años se han multiplicado por diez”, alega el logroñés al otro lado del teléfono.

Asier Fernández (izda.) y Pedro Henrique, fundadores de Urban Roosters y responsables del éxito del 'freestyle' en España.

/ Imagen cedida

Superar los prejuicios históricos que rodean al mundo del hip-hop y conseguir financiación para su proyecto no fue fácil, embarcándose en una travesía que dura ya cerca de una década: “Al principio se nos cerraban muchas puertas. Nosotros éramos conscientes de que existía una visión sobre el rap como de gente de calle, de desechos de la sociedad, y tuvimos que demostrar muchas veces que éramos profesionales. Luchábamos contra el estereotipo desde el minuto uno de nuestras presentaciones”, añade Fernández, que construyó su compañía replicando la estructura de otros deportes de nueva creación como la UFC (artes marciales mixtas) o el surf.

De los prejuicios a ser favoritos de las marcas

Las jornadas de la FMS cuentan con más espectadores que cualquier partido de La Liga en la televisión

Con una comunidad superior a los 20 millones de seguidores, y a pocos días del estreno de la quinta temporada de la liga nacional este 18 de diciembre en Gijón –con todas las entradas vendidas y RTVE (Playz) como medio oficial­–, el crecimiento ha superado cualquier expectativa. El número de visualizaciones de las jornadas de la FMS cuenta con más espectadores que cualquier partido de La Liga en la televisión tradicional en abierto. Si dos equipos con la tradición de, por ejemplo, el Athletic de Bilbao y el Real Betis consiguen reunir a poco más de 600 mil personas ante el televisor, el enfrentamiento entre los raperos Bnet y Gazir el pasado mes de marzo superó los cinco millones de reproducciones en Youtube. Su audiencia también triplica a la de otra competición de reciente cuño y target similar, la Liga Profesional de Videojuegos. Entre 2016 y 2019, Urban Roosters pasó de facturar 20.000 euros a casi dos millones y medio de euros anuales. “Ahora son las marcas las que nos buscan”.

El ’freestyler’ Bnet, cuando se proclamó campeón nacional de la Freestyle Master Series de España, en Madrid en 2021.

/ Imagen cedida

Ídolos de masas, talentosos, inteligentes, "sanos" … No resulta complicado vislumbrar todos los atractivos que las marcas comerciales intuyen en los freestylers, pero el CEO evoca una tesis literaria para dar contexto a su triunfo. “Su caso es el del camino del héroe. Son chicos muy jóvenes que proceden de una plaza y construyen una carrera de éxito alrededor de las batallas. Son influencers en toda regla porque sus admiradores quieren replicar sus valores, cómo visten, su forma de vida…”, expone, reconociendo el papel que “los propios hijos de los directivos de marketing” han tenido a la hora de poner en conocimiento de las multinacionales este fenómeno de cimientos digitales y urbanos.

Pero al mismo tiempo que el número de ofertas para dar el salto a otras áreas del entretenimiento crece en cantidad y calidad, las estrellas de la industria se ven obligadas a resolver una encrucijada que alude a su propia naturaleza: ¿las batallas como un fin o como un medio? Arkano, que se retiró de la competición con solo 24 años, manifiesta que los motivos de su decisión aluden estrictamente al ámbito personal. “Las dejé porque ya no me hacían feliz, no porque fueran un paso intermedio para sacar un disco o hacer otra cosa”, puntualiza, “a lo mejor en diez años me he aburrido de sacar música y vuelvo a las batallas”.

Si al principio el público femenino suponía el 4% en nuestras audiencias, ahora estamos cerca del 15

Como él, otros freestylers como Paulo Londra, Duki, Trueno, Wos o el español Rayden también han conseguido hacerse un hueco en una industria discográfica que, bajo etiquetas como trap o urban, ahora sí que abraza sin prejuicios a los hijos líricos de Kase.O. Sin embargo, y pese a que su teléfono suena con insistencia, no parece que vaya a ser ese el caso de Marithea: “Yo no compito para utilizar esto de trampolín para otras cosas, yo compito por el hecho de competir”.

La 'freestyler' Sara Socas, que compite este año en la máxima categoría.

/ Imagen cedida

La joven lidera, junto a otras como Sara Socas, la cada vez más numerosa expedición femenina en el hip-hop, el enésimo sector en el que el papel de la mujer ha sido infrarrepresentado históricamente. La inclusión de estos nuevos referentes supone el primer paso para abordar una tarea llamada a moldear el futuro de la industria y expandir su público objetivo. “Si al principio el público femenino suponía el 4% en nuestras audiencias, ahora estamos cerca del 15. La presencia de Sara, por ejemplo, ha hecho que gente que no nos consumía ahora si lo haga. Es la persona que más público nuevo atrae a la competición”, sostiene Fernández sobre la tinerfeña, que debutará este año en la primera división de la FMS España, convirtiéndose así en la primera mujer en ascender al máximo nivel. Otro techo de cristal roto en pedazos que, para Arkano, debe ser solo el principio. “Ojalá se pueda recorrer ese camino lo más rápido posible y, lo más importante, que sean ellas las protagonistas de este cambio”. A buen seguro que este próximo 11 de diciembre Marithea tratará de serlo.

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