COMUNIDAD VALENCIANA

El grupo Pamesa desafía la crisis y genera 1.039 empleos nuevos desde el inicio de la pandemia

El gigante cerámico español cuenta con 3.192 trabajadores y mejora beneficios en el 2021

Fernando Roig, durante una alocución.

Fernando Roig, durante una alocución.

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B. Martínez

 La industria cerámica no pasa por su mejor momento, debido al fuerte incremento del precio del gas natural y a los condicionantes que marca la Unión Europea en materia de descarbonización, que implica unos costes adicionales que no tienen los competidores del resto del mundo. Pero el grupo Pamesa ha logrado sortear estos factores adversos y logra en el 2021 un beneficio antes de impuestos de 97 millones, con un incremento del 47% respecto al 2020. Fernando Roig, el presidente del principal grupo azulejero de Europa y el sexto del planeta, reveló estas cifras en una rueda de prensa celebrada en la nueva sede de Pamesa, ubicada en Vila-real.

Las ventas del grupo, que además de Pamesa agrupa a Geotiles, Ecoceramic, Tau, Navarti y Prissmacer, llegaron a los 1.220 millones de euros, lo que supone una subida del 56% respecto al 2020. El grueso de esta cifra está integrado por la facturación de productos cerámicos, con 881,7 millones y una mejora del 43%. Además, la venta de energía proporcionó 169,8 millones (un 233% más, fruto del fuerte aumento de los precios en la segunda mitad del año) y la venta de materias primas alcanzó los 169,1 millones de euros, con un 47% más.

Plantilla

Fernando Roig destacó que el 70% de la producción se exporta a más de 150 países, con un total de 11.000 clientes, de los que 7.000 son de fuera de España. En cuanto al empleo, se mostró «orgulloso de que desde el coronavirus no se han aplicado ni ERE ni ERTE, y hay 1.039 empleados nuevos de marzo del 2020 a ahora». Esto supone una plantilla total de 3.192 personas y una subida del 48%. A la hora de resumir los grandes números expuso que los avances de Pamesa se han logrado «a pesar de la situación catastrófica y gracias a que nuestras fábricas son muy productivas». El grupo cuenta con ocho factorías, 64 hornos, 11 centros logísticos y siete atomizadoras.

Dificultades

El empresario no rehuyó ninguno de los condicionantes adversos por los que pasa la economía. Por ejemplo, destacó que los números de los primeros cuatro meses de este 2022 han sido positivos, después de haber sufrido pérdidas en el último trimestre del año pasado. Para ello «tuvimos que subir los precios un 30% para absorber el incremento de costes», con un coste de la energía «que es inexplicable». Desde mayo también aplican una tasa energética a sus clientes, «que es un ejemplo de transparencia» y que supone unos precios variables en función del precio del gas. «Mantenemos las ventas, pero cada vez está más complicado», señaló, ya que la cerámica pierde competitividad respecto a otros países y otros productos para la construcción.

Roig no lanzó críticas a la actuación de las autoridades ante el desafío energético. «Los ministros deben estar muy ocupados porque pisan poco la calle y no nos ponen más trabas, mientras nosotros solo queremos que nos dejen trabajar». Propuso «no cerrar centrales nucleares ni plantas de carbón nacional para generar electricidad, mientras dependemos de combustible fósil extranjero como el gas», para añadir que es «una barbaridad» hacer la transición energética «tan rápidamente sin tener primero las instalaciones de eólica y solar», que considera necesarias para dar el paso.

Otra muestra de las complicaciones en este campo es la decisión tomada sobre sus plantas de cogeneración, de las que anunció que cesarán su actividad, «ya que no nos salen rentables», confesó.

Inversiones e hidrógeno

El máximo mandatario de Pamesa detalló que los beneficios se destinarán a inversiones, con un mínimo de 95 millones, de modo que la receta para sobrellevar la incertidumbre es ser cada vez más grandes. De paso, advirtió de que «no se recauda más subiendo impuestos, sino aumentando la actividad económica». En el 2021 el grupo pagó 74,6 millones en este apartado, a los que se suman 30,6 en concepto de dinero de IRPF y la Seguridad Social.

Uno de los planes estelares es la creación de «una planta piloto de hidrógeno modulable» en Onda, detalló, y que puede cambiar el mundo». Incluso lanzó un desafío: «Vamos a conseguir esta planta en el 2022 y correremos para que en el 2023 todo se fabrique con hidrógeno; nadie me dice que sea posible, pero esto es como la reforma del Estadio de la Cerámica, que estará lista el 28 de diciembre». Fernando Roig incidió en que el hidrógeno tendrá mejor precio que el gas, y sin emisiones. Por las compras de derechos de emisión de CO2 el pasado año se pagaron 16 millones de euros, por los 6 del 2020. Y vaticinó que en el 2022 «serán 30; un dinero que no sabemos dónde va», y cuyo mecanismo cree que debería variar.  

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