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La región autónoma china de Xinjiang apuesta por la agricultura inteligente en el marco del impulso digital nacional

La región autónoma china de Xinjiang apuesta por la agricultura inteligente en el marco del impulso digital nacional

La región autónoma china de Xinjiang apuesta por la agricultura inteligente en el marco del impulso digital nacional / Embajada China en España

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Agencia Xinhua

Una mirada a los vastos campos de algodón del distrito de Yuli, en la región autónoma uygur de Xinjiang, en el noroeste de China, dejaba ver un cuadricóptero que se deslizaba por el aire mientras los sistemas de riego inteligente rociaban el terreno situado bajo él. Sin ningún trabajador agrícola a la vista, un único operador coordinaba de forma remota todas las tareas de preparación de la cosecha a través de un teléfono inteligente.

Esta escena de alta tecnología forma parte de la rutina diaria de un “supercampo de algodón” de 3.000 mu (unas 200 hectáreas), donde apenas dos jóvenes operadores gestionan toda la parcela mediante un sistema digital de agricultura inteligente. Puesto en marcha en 2021 por una empresa de robótica agrícola con sede en Guangzhou, en el sur de China, este proyecto piloto tenía como objetivo evaluar la viabilidad de un modelo de cultivo plenamente automatizado y replicable.

Equipada con sistemas de conducción autónoma, drones agrícolas y sistemas de riego inteligente, esta explotación ha alcanzado un grado de automatización del 75 % en todo el ciclo de cultivo, desde la siembra hasta la cosecha.

“La tecnología inteligente ha aumentado considerablemente la eficiencia”, señaló Ai Haipeng, operador del proyecto. Mientras que la inspección manual de todo el campo durante la fase de brotación lleva tres días, los drones autónomos pueden completar la tarea en medio día e identificar rápidamente las plantas que no han brotado, las fugas de agua, las malas hierbas y las plagas.

La automatización también ha reducido los costes. En comparación con las explotaciones tradicionales, este campo de algodón ha disminuido los gastos de agua, fertilizantes, pesticidas y mano de obra en 254 yuanes (unos 37 dólares) por mu, lo que supone un descenso del 22 %, al tiempo que han aumentado los rendimientos un 8 %.

Desde entonces, el modelo de Yuli se ha implantado en más de 2 millones de mu (alrededor de 133.000 hectáreas) en Xinjiang, y constituye un ejemplo representativo de la transformación agrícola que está experimentando la región.

Impulsada por la tecnología moderna, la producción de algodón de Xinjiang aumentó un 8,4 % en 2025, hasta alcanzar los 6,16 millones de toneladas, lo que representa el 92,8 % de la producción total de China. La producción de cereales de la región alcanzó los 24,32 millones de toneladas el año pasado, lo que supone su octavo año consecutivo de crecimiento, con rendimientos por hectárea que ocuparon el primer puesto a nivel nacional durante dos años seguidos. Estos hitos han consolidado aún más la posición de Xinjiang como una de las principales regiones agrícola del país.

El impulso de Xinjiang forma parte de un esfuerzo nacional más amplio por digitalizar y modernizar el sector agrícola de China. En consonancia con la hoja de ruta nacional más reciente en materia de agricultura inteligente, el país está acelerando el desarrollo de zonas de demostración, plataformas de macrodatos y equipos inteligentes. Para 2025, la tecnología había contribuido a más del 64 % de la producción agrícola, la mecanización integral de los cultivos alcanzaba el 76,7 % y la flota nacional de drones agrícolas superaba las 300.000 unidades.

Las autoridades regionales están intensificando estos esfuerzos. Xie Yingzhou, responsable del departamento de agricultura de Xinjiang, afirmó que la región reforzará aún más el apoyo a la tecnología y los equipos agrícolas durante los próximos cinco años, desarrollando una nueva generación de productividad agrícola adaptada a las condiciones locales y ampliando el uso de la inteligencia artificial, la economía de baja altitud y la agricultura inteligente, con el fin de convertir la tecnología en el motor clave de la calidad y la eficiencia agrícolas.