Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La Iniciativa para la Gobernanza Global ofrece una respuesta para resolver los desafíos de nuestra era

Yao Jing, embajador de la República Popular China en España

Yao Jing, embajador de la República Popular China en España / Embajada China en España

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Yao Jing, embajador de la República Popular China en España

Madrid

En septiembre de 2025, frente a la pregunta de nuestra época —relacionada con el futuro y el destino de la humanidad— sobre “qué tipo de sistema de gobernanza global debemos construir y cómo reformar y perfeccionar la gobernanza global”, el presidente Xi Jinping presentó solemnemente la Iniciativa para la Gobernanza Global y llamó a todos los países a construir conjuntamente un sistema de gobernanza global más justo y razonable, así como a avanzar de la mano hacia una comunidad de futuro compartido para la humanidad. En la actualidad, los cambios sin precedentes no vistos en un siglo se aceleran; el unilateralismo, el proteccionismo y el hegemonismo proliferan; y los déficits de paz, desarrollo y confianza siguen aumentando. Recientemente, China publicó el libro blanco "Construir un sistema de gobernanza global más justo y razonable: conceptos, iniciativas y acciones de China", en el que expone de manera sistemática su visión de la gobernanza global y transmite a la comunidad internacional un mensaje claro de que China mantiene en alto la bandera del multilateralismo y promueve un futuro más equitativo.

La Iniciativa para la Gobernanza Global responde a las exigencias de nuestro tiempo. Hace 80 años, China, como uno de los principales países vencedores de la Segunda Guerra Mundial, fundó junto con otras naciones las Naciones Unidas, abriendo una nueva página en la gobernanza global. Ochenta años después, la situación internacional está marcada por la inestabilidad y las turbulencias; la fragmentación de la economía mundial se intensifica; la globalización económica afronta corrientes adversas; y la construcción de barreras, la “desvinculación”, la ruptura de cadenas de suministro, así como la imposición arbitraria de aranceles, perturban el funcionamiento de la economía mundial. El orden internacional basado en el multilateralismo se ve afectado y los mecanismos multilaterales centrados en las Naciones Unidas afrontan desafíos. Cómo reformar y perfeccionar el sistema de gobernanza global se ha convertido en una cuestión de gran preocupación para la comunidad internacional. Las deficiencias del sistema tradicional de gobernanza son cada vez más evidentes, especialmente porque los países del “Sur Global”, que representan a la gran mayoría de la población mundial, necesitan que sus voces y demandas sean escuchadas en mayor medida.

En un momento crucial de la evolución histórica, la Iniciativa para la Gobernanza Global toma como principios fundamentales la defensa de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y la puesta en práctica de una visión de gobernanza global basada en la consulta, la construcción conjunta y el beneficio compartido. Propone cinco conceptos fundamentales: respetar la igualdad soberana, defender el Estado de derecho internacional, practicar el multilateralismo, adoptar un enfoque centrado en las personas y priorizar la acción concreta. Estos principios abordan directamente las causas y raíces de numerosas crisis y desafíos, proporcionando una guía científica para construir un sistema de gobernanza global más justo y razonable. La iniciativa no solo ha recibido rápidamente el apoyo y la respuesta positiva de cerca de 160 países y organizaciones internacionales, sino que también ha aportado una valiosa estabilidad y energía positiva a un mundo convulso e incierto.

La Iniciativa para la Gobernanza Global aporta la sabiduría de China. Como gran potencia responsable, China enarbola la bandera de la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad y practica activamente el verdadero multilateralismo. No solo es promotora de la reforma de la gobernanza global, sino también una constructora y contribuyente comprometida y pragmática.

China insiste en resolver las contradicciones y los conflictos mediante el diálogo. Ante las cuestiones internacionales más sensibles, siempre desempeña el papel de promotora de la paz y se compromete a impulsar la aplicación de la “Iniciativa de Reforma de las Naciones Unidas”, promoviendo que el Consejo de Seguridad cumpla mejor con su responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacionales. China mantiene su compromiso con la apertura y la cooperación para impulsar el desarrollo común. A través de plataformas de cooperación práctica como la Franja y la Ruta, proporciona activamente más bienes públicos internacionales, ayuda a numerosos países en desarrollo a avanzar hacia la modernización, apoya al “Sur Global” y defiende la justicia internacional. China siempre ha estado junto a los países en desarrollo. Ha promovido la histórica ampliación de los BRICS y ha apoyado la incorporación de la Unión Africana al G20, fortaleciendo de manera efectiva la representatividad y la voz de los países en desarrollo en la escena internacional. China también promueve el aprendizaje mutuo entre civilizaciones. Frente a la necesidad urgente de superar los conflictos entre civilizaciones, ha propuesto y promovido la aplicación de la Iniciativa para la Civilización Global, ha impulsado la creación del “Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones” y ha organizado el Diálogo de Alto Nivel entre el Partido Comunista de China y Partidos Políticos del Mundo. Con acciones concretas, fomenta el diálogo entre civilizaciones, protege los tesoros culturales de toda la humanidad, enriquece el jardín de las civilizaciones del mundo y realiza nuevas contribuciones a la búsqueda de caminos hacia la modernización para la humanidad.

Trabajemos juntos para escribir un nuevo capítulo de la gobernanza global. La razón por la que las ideas y acciones de China reciben cada vez más resonancia y apoyo de la comunidad internacional radica en que comprenden y, al mismo tiempo, lideran las tendencias de la época; tienen sus raíces en China, pero benefician al mundo; parten del presente y abren camino hacia el futuro; y reflejan una visión amplia y un sentido de responsabilidad hacia toda la humanidad. La gobernanza global persigue el bienestar común de la comunidad internacional y también depende de los esfuerzos conjuntos de todos los países. Los intereses propios de cada nación solo pueden alcanzarse mejor cuando avanzan en la misma dirección y convergen con los intereses comunes de todos los países.

“En la gobernanza del mundo, quien no avanza, retrocede”. La gobernanza global es una causa común relacionada con el bienestar de toda la humanidad; ningún país puede permanecer al margen ni buscar únicamente su propio beneficio. España es un país importante de la Unión Europea. Defiende el respeto a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, el multilateralismo y el libre comercio; está comprometida con la equidad y la justicia internacionales, y desempeña un papel relevante en los asuntos internacionales y regionales. China y España comparten amplios consensos en cuestiones globales como la preservación de la paz y el desarrollo mundiales, la lucha contra el cambio climático y la protección de la biodiversidad. La parte china está dispuesta a trabajar junto con la parte española, reforzar la comunicación y la coordinación, promover una multipolarización mundial más igualitaria y ordenada, así como una globalización económica inclusiva y beneficiosa para todos, transformar el plan trazado por la Iniciativa para la Gobernanza Global en una hoja de ruta práctica y viable, impulsar la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad; y avanzar conjuntamente hacia un sistema de gobernanza global más justo y razonable.