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El principio de una sola China es una norma básica de las relaciones internacionales

El principio de una sola China es una norma básica  de las relaciones internacionales

El principio de una sola China es una norma básica de las relaciones internacionales / Embajada China en España

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I. El origen histórico y los hechos jurídicos de la cuestión de Taiwán

Taiwán ha sido parte del territorio de China desde la antigüedad. Una gran cantidad de materiales históricos y descubrimientos arqueológicos demuestran que ya en el siglo XII el gobierno chino estableció instituciones administrativas en Taiwán para ejercer su jurisdicción sobre la isla. La cuestión de Taiwán surgió debido a la debilidad y el caos que atravesaba la nación; en 1895, Japón se apoderó de Taiwán como resultado de la guerra. Con la victoria en la Segunda Guerra Mundial, documentos con fuerza jurídica internacional como la Declaración de El Cairo, la Proclama de Potsdam y el Instrumento de Rendición de Japón estipularon claramente que Japón debía devolver los territorios chinos, incluido Taiwán. El 25 de octubre de 1945, el gobierno chino celebró en Taipéi la "Ceremonia de Aceptación de la Rendición de la Provincia de Taiwán de la Zona de Guerra de China", declarando la "recuperación del ejercicio de la soberanía sobre Taiwán".

La cuestión de Taiwán siempre ha sido un asunto interno de China. El 1 de octubre de 1949 se proclamó la fundación del Gobierno Popular Central de la República Popular China, reemplazando al gobierno de la República de China como el único gobierno legítimo representantede toda China. Esta fue una sucesión de regímenes bajo la premisa de que China, como sujeto de derecho internacional, no experimentó ningún cambio; la soberanía y la integridad territorial inherentesa China no cambiaron, y el Gobierno de la República Popular China, como es natural, disfruta y ejerce plenamente la soberanía de China, incluida la soberanía sobre Taiwán. Debido a la continuación de la guerra civil china y a la interferencia de fuerzas externas, ambos lados del estrecho de Taiwán quedaron en un estado especial de confrontación política prolongada. Sin embargo, el estatus de Taiwán como parte del territorio de China nunca ha cambiado y jamás se permitirá que cambie.

II. La Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas confirmó fundamentalmente que solo hay una China en el mundo

En 1971, la 26ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 2758, restituyendo por mayoría abrumadora "todos los derechos legítimos de la República Popular China en las Naciones Unidas", reconociendo claramente "a los representantes de su Gobierno como los únicos representantes legítimos de China ante las Naciones Unidas", y expulsando a los representantes de Taiwán "de las Naciones Unidas y de todos los organismos a ellas pertenecientes". La resolución dejó claro que el derecho de representación de China pertenece a la República Popular China, abarcando la región de Taiwán. El Gobierno de la República Popular China es el único representante legítimo de China y ejerce la soberanía sobre todo el territorio chino, incluido Taiwán.

Dicha resolución estableció el principio de una sola China desde los niveles político y jurídico, negando por completo cualquier posibilidad de "dos Chinas" o de "una China, un Taiwán". El sistema de las Naciones Unidas siempre se ha adherido a este principio, no permitiendo que Taiwán participe en las Naciones Unidas y sus organismos especializados bajo ninguna denominación o condición. Las denominaciones oficiales de la ONU para Taiwán son todas "Taiwán, provincia de China". Hasta el día de hoy, 183 países, incluido España, han establecido relaciones diplomáticas con China sobre la base del principio de una sola China. Este principio está ampliamente incorporado en los documentos bilaterales de diversos países y constituye la norma básica de la comunidad internacional para manejar la cuestión de Taiwán.

III. ¿Quién está destruyendo la paz en el estrecho de Taiwán?

Solo hay una China en el mundo, y Taiwán es una parte inalienable del territorio de China. Ambos lados del estrecho pertenecen a una sola China; esta es la verdadera situación actual en el estrecho de Taiwán. La "independencia de Taiwán" es totalmente incompatible con la paz en el estrecho de Taiwán. Las fuerzas separatistas de la "independencia de Taiwán" son las mayores destructoras del statu quo en el estrecho de Taiwán y la mayor fuente de perturbación para la paz y la estabilidad en el Estrecho. Las autoridades del Partido Progresista Democrático (PPD) pregonan las falacias de la llamada "independencia soberana" y la "no subordinación mutua", exageran la supuesta "amenaza del continente", fomentan la hostilidad y la confrontación entre ambos lados del estrecho, buscan deliberadamente "la independencia mediante las armas" y "la independencia apoyándose en fuerzas externas", destruyendo la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán.Todo ello confirma una vez más que son, de pies a cabeza, auténticos "creadores de crisis en el estrecho de Taiwán".

Para salvaguardar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán, es imprescindible adherirse al principio de una sola China y oponerse firmemente al separatismo de la "independencia de Taiwán". Las autoridades de Taiwán abogan por la "participación significativa" o el "retorno" de Taiwán a las Naciones Unidas, tejiendo falacias y argumentos absurdos en un intento de desafiar la autoridad de la Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con la vana ilusión de "buscar la independencia apoyándose en fuerzas externas", pero todosesos intentos han terminado en fracaso. Recientemente, líderes y figuras políticas de la gran mayoría de los países del mundo han reiterado, a través de diversos medios, su firme compromiso de respetar estrictamente el principio de una sola China. Esto demuestra plenamente que oponerse al separatismo de la llamada "independencia de Taiwán" y apoyar la reunificación de China cuenta con el respaldo de los pueblos de la comunidad internacional y constituye la tendencia general de nuestro tiempo.

IV. La realización de la reunificación completa de China beneficia a ambos lados del Estrecho y favorece al mundo

Resolver la cuestión de Taiwán y hacer realidad la reunificación completa de la patria es el deseo común de todos los hijos e hijas de la nación china, y un requisito inevitable para lograr la gran revitalización de la nación china. La reunificación pacífica de ambos lados del estrecho sentará una nueva base para el desarrollo y progreso de China y para la gran revitalización de la nación china, creará enormes oportunidades para el desarrollo económico y social de Taiwán, y aportará beneficios tangibles a la gran masa de compatriotas de Taiwán. Tenemos paciencia y estamos dispuestos a esforzarnos al máximo, con la mayor sinceridad, para buscar la perspectiva de una reunificación pacífica.Sin embargo, jamás permitiremos que se socaven la soberanía nacional y la integridad territorial; nunca nos comprometeremos a renunciar al uso de la fuerza y nos reservamos la opción de adoptar todas las medidas necesarias.

La realización de la reunificación de China no solo es una bendición para la nación china y el pueblo chino, sino también una bendición para la comunidad internacional y los pueblos del mundo, ya que aportarámayor paz y estabilidad al planeta. La reunificación de China no dañará los intereses legítimos de ningún país, incluidos sus intereses económicos en Taiwán; al contrario, traerá más oportunidades de desarrollo para todos los países, incluida España, dará una mayor fuerza motriz a la prosperidad y la estabilidad mundiales, y contribuirá de manera significativa a la construcción de la comunidad de destino de la humanidad, así como a la causa del desarrollo pacífico mundial y del progreso humano.