Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fijar nuevos objetivos, abrir una nueva etapa: La visión del futuro de la economía china desde la Conferencia Central de Trabajo Económico

Yao Jing, embajador de la República Popular China en España

Yao Jing, embajador de la República Popular China en España / Embajada China en España

Yao Jing, embajador de la República Popular China en España

Madrid

Recientemente, se llevó a cabo en Beijing la Conferencia Central de Trabajo Económico, que resultó ser un éxito rotundo. Esta reunión se convocó en un momento crucial, ya que el XIV Plan Quinquenal (2021-2025) llega a su fin y el XV Plan Quinquenal (2026-2030) se prepara para comenzar. En la reunión se hizo un balance exhaustivo del trabajo económico relativo a 2025, destacando la excepcionalidad del año. La economía china ha experimentado un notable progreso, marcando un nuevo rumbo hacia un desarrollo más robusto y de mayor calidad. Además, ha demostrado una admirable resistencia y vitalidad en su trayectoria.

La sesión plenaria destacó que, en general, el rendimiento económico de China en 2025 se mantuvo estable, con un progreso constante, lo que se tradujo en un balance económico satisfactorio. Se prevé que los objetivos de desarrollo económico y social se realicen sin contratiempos, lo que contribuirá a la feliz conclusión del XIV Plan Quinquenal. Se prevé que el crecimiento económico anual se sitúe en torno al 5%, lo que mantendrá a China como una de las principales economías del mundo, con una producción económica total cercana a los 140 billones de yuanes.

La sesión plenaria puso de manifiesto que, en 2025, China experimentó un empleo globalmente estable, un crecimiento relativamente rápido del comercio exterior y avances notables en la diversificación de las exportaciones. El desarrollo de un sistema industrial moderno continuó su curso. Las fuerzas productivas de nueva calidad han experimentado un desarrollo constante y han logrado importantes avances en innovación científica y tecnológica. China se encuentra a la vanguardia mundial en áreas como la investigación, el desarrollo y la aplicación de la inteligencia artificial, la biomedicina y la robótica, entre otros. La reforma y la apertura han dado nuevos pasos adelante. Se han conseguido avances positivos en la resolución de riesgos en áreas clave. Se ha procedido a reforzar las garantías del bienestar del pueblo y a mejorar de manera continua los niveles de seguridad social. Además, se ha mantenido la estabilidad social general.

En 2025, China aplicó por primera vez una política fiscal más proactiva y, tras un intervalo de 14 años, volvió a aplicar una política monetaria moderadamente expansiva, lo que ha desempeñado un papel importante para impulsar la recuperación y el crecimiento sostenido de la economía. En 2026, China continuará aplicando políticas macroeconómicas más proactivas y decididas. En cuanto a la orientación de las políticas, se insiste en mantener la estabilidad y buscar el progreso, así como mejorar la calidad y la eficiencia.

La sesión presentó las perspectivas de desarrollo económico para 2026. La economía mundial tenderá a mantener un crecimiento moderado durante el nuevo año, aunque con múltiples factores de incertidumbre. China afronta retos y dificultades, pero sus perspectivas de desarrollo económico son sumamente prometedoras. Las condiciones fundamentales y la tendencia general de mejora sostenida a largo plazo no han cambiado: la economía cuenta con una base sólida, múltiples ventajas, una gran resiliencia y un vasto potencial. Se harán aún más evidentes las ventajas del sistema socialista con peculiaridades chinas, del inmenso mercado, del sistema industrial completo y de los abundantes recursos humanos. El flujo eficiente de factores y la innovación inyectarán constantemente nuevas energías motrices al desarrollo, mientras que los flujos de personas, bienes, información y capitales mantendrán un rápido crecimiento. Se prevé una recuperación en las tasas de inversión y consumo, una aceleración en la transformación y actualización industrial, y un avance en la consolidación de los resultados de la innovación científico-tecnológica e industrial.

China mantendrá la innovación, para acelerar la formación y consolidación de nuevas energías motrices. Profundizará las reformas, para reforzar la dinámica y vitalidad del desarrollo de alta calidad. Mantendrá la apertura al exterior, para promover la cooperación mutuamente beneficiosa en múltiples ámbitos. Promoverá un desarrollo coordinado, para impulsar la integración urbano-rural y la articulación regional. Pondrá al pueblo en el centro de sus preocupaciones, atendiendo de manera concreta y amplia las necesidades de la población. Mantendrá firmemente una línea básica, para resolver de forma activa y prudente los riesgos en ámbitos clave. Seguirá la senda marcada por los objetivos de "doble carbono", para impulsar una transición verde integral.

En 2025, la economía española mostró dinamismo y resiliencia, destacándose entre las principales economías desarrolladas. China se ha convertido en uno de los socios comerciales más importantes de España fuera de la Unión Europea. La cooperación entre China y España en los ámbitos económico-comercial, de inversión y turismo ha ido profundizándose y consolidándose, logrando resultados fructíferos. La colaboración bilateral no solo ha generado beneficios mutuos, sino que también ha tenido un impacto positivo en la cooperación mutuamente beneficiosa entre Europa y China, así como en la recuperación económica global. Como señaló el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, la Asociación Estratégica Integral establecida entre ambos países "es una relación que se ha ido profundizando a lo largo de los años y a la que hoy estamos dando un nuevo impulso".

A día de hoy, vivimos un momento marcado por los acelerados cambios nunca vistos en un siglo, en el que las transformaciones del mundo, de la época y de la historia se desarrollan de manera inédita. Frente a las profundas transformaciones globales, China seguirá demostrando el compromiso de una gran potencia responsable, aumentando la influencia internacional y la capacidad de liderazgo en la innovación y, consolidando su fuerza de atracción moral. Actuará como el “principal motor” del crecimiento del comercio mundial, un “fuerte polo de atracción” para la inversión multinacional y una “fuerza impulsora” de la inversión exterior global. La celebración de la Conferencia Central de Trabajo Económico ha definido con claridad el rumbo del desarrollo económico futuro de China y ha generado nuevas oportunidades de cooperación para los países de todo el mundo, incluida España. China está dispuesta a avanzar junto a España y la comunidad internacional, aportando energía positiva al desarrollo de la economía mundial y promoviendo una prosperidad compartida a escala global.