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Superando montañas y mares hacia el futuro compartido

Los reyes de España junto al presidente de China, Xi Jinping, y su esposa Peng Liyuan

Los reyes de España junto al presidente de China, Xi Jinping, y su esposa Peng Liyuan / Embajada China en España

Yao Jing, embajador de China en España

Madrid

Este año marca el 20º aniversario del establecimiento de la Asociación Estratégica Integral entre China y España. Por invitación del presidente Xi Jinping, Su Majestad el rey Don Felipe VI de España realizará una visita de Estado a China entre los días 10 y 13 de noviembre en curso. Será la primera visita de Estado del rey Felipe VI a China desde su coronación, y también la primera en 18 años que un monarca español visita China, lo que posee un significado trascendental como hito histórico. En los últimos años, las relaciones bilaterales se han mantenido en un alto nivel con fructíferos resultados de cooperación, convirtiéndose en un modelo de convivencia amistosa entre países con diferentes culturas y sistemas. No cabe la menor duda de que esta visita llevará la Asociación Estratégica Integral China-España hacia nuevas alturas.

Los intercambios entre China y España se remontan a hace más de 2.000 años, cuando la antigua Ruta de la Seda terrestre unía la capital china de Chang’an con la ciudad española de Tarragona. A mediados del siglo XVI, España inauguró la ruta transpacífica que conectaba Asia con América, por la que los “Naos de China”, cargados de sedas, porcelanas y plata, navegaban incesantemente, profundizando el conocimiento mutuo y el afecto recíproco entre ambos pueblos. Al repasar la historia de los intercambios entre China y España, especialmente la extraordinaria trayectoria en la nueva era, se observa que la relación bilateral no solo se ha revitalizado con el tiempo, sino que también demuestra un panorama de desarrollo prometedor y una pujante fuerza motriz interna.

Persistir en el respeto mutuo y consolidar la confianza estratégica. En 1973, los líderes de la antigua generación de China y España, con una extraordinaria visión histórica, tomaron la decisión estratégica de establecer relaciones diplomáticas sobre la base del principio de una sola China. A lo largo del medio siglo, ambas partes se han venido brindando comprensión y apoyo el uno al otro en lo tocante a los intereses fundamentales y cuestiones fundamentales, lo que contribuye al desarrollo sano y estable de las vinculaciones binacionales. En 1978, el entonces rey de España, Juan Carlos I, realizó su primera visita a China como jefe de Estado. En 2018, el presidente Xi Jinping realizó una visita de Estado histórica a España, donde fue recibido con calidez y amabilidad por Su Majestad el rey Felipe VI, y ambos países emitieron la Declaración Conjunta sobre el Fortalecimiento de la Asociación Estratégica Integral en un Cambio de Época.

Profundizar la cooperación de beneficio mutuo y compartir las oportunidades de desarrollo. Cómo hacer que las relaciones bilaterales contribuyan mejor al bienestar de los pueblos siempre ha sido un tema importante que preocupa a ambos jefes de Estado. China se ha convertido en el principal socio comercial de España fuera de la Unión Europea, mientras que España se ha consolidado como un importante socio de cooperación de China dentro de la UE. El volumen comercial bilateral ha aumentado de unos 20 millones de dólares estadounidenses en el establecimiento de relaciones diplomáticas a más de 50.000 millones de dólares, lo que supone un aumento de aproximadamente 2.500 veces. Las empresas de ambos países ven con buenos ojos el futuro de desarrollo el uno al otro, motivo por el cual han venido incrementando la inversión bidireccional y fortaleciendo la innovación. Avanza de manera sólida la cooperación sino-española en áreas emergentes como los vehículos eléctricos, la energía limpia y la economía digital, lo que no solo ha creado más empleo e impulsado la transición económica, sino que también ha contribuido a la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro globales.

Promover el diálogo entre civilizaciones y fortalecer los lazos entre los pueblos. Tanto China como España son naciones con civilizaciones largas y espléndidas, mientras nunca ha cesado el aprendizaje de culturas entre los dos pueblos. A lo largo de la historia, el español Diego de Pantoja introdujo la astronomía y los calendarios occidentales en China, mientras que Juan Cobo tradujo al español la obra confuciana “Espejo Rico del Claro Corazón” (Ming Xin Bao Jian). La reina Sofía ha asistido en múltiples ocasiones a las actividades relacionadas con el panda en el Zoo de Madrid, dando continuidad a la “afición por el panda” de la Familia Real española durante más de 40 años. En la actualidad, España cuenta con 10 Institutos Confucio y 1 aula Confucio, y España, por su parte, tiene instalados 2 Institutos Cervantes en China. El español se ha incorporado al plan de estudios de la educación secundaria superior china, y más de 100 universidades chinas ofrecen la especialidad de español. Todos estos son ejemplos elocuentes de la fusión cultural entre las dos naciones, que sin duda consolidarán aún más los cimientos de la amistad entre los pueblos.

Intensificar la cooperación internacional y salvaguardar el multilateralismo. En la actualidad, se está acelerando la presentación de los cambios sin precedentes en cien años, mientras que el proteccionismo y el unilateralismo siguen ganando terreno. Tanto China como España defienden el multilateralismo y la cooperación abierta, y comparten un amplio consenso en importantes temas globales como la mejora de la gobernanza global, la respuesta al cambio climático y la protección de la biodiversidad. Las dos partes mantienen una comunicación y coordinación constantes en el marco de las Naciones Unidas, la Organización Mundial del Comercio, el G20 y otros foros, trabajando conjuntamente para preservar el orden internacional y salvaguardar el multilateralismo, inyectando así más estabilidad y energías positivas a un mundo lleno de incertidumbre.

Los que comparten mismos ideales no se separan por los mares ni las montañas. Bajo la atención personal y la guía estratégica de los Jefes de Estado de ambos países, China está dispuesta a trabajar conjuntamente con España para dar continuidad a la amistad, profundizar la confianza mutua, ampliar la cooperación y crear mayor bienestar para los dos pueblos, escribiendo un nuevo y brillante capítulo en las relaciones bilaterales y contribuyendo con nuevas aportaciones a la construcción de una comunidad con futuro compartido para la humanidad.