Educación

Andreu Navarra, autor de 'La devaluación continua': "La educación por proyectos con 35 niños por aula es una tomadura de pelo"

"Hay alumnos en bachillerato que no saben multiplicar ni situar los océanos en un mapa", advierte el coordinador junto a David Rabadà de 'La educación cancelada'

Andreu Navarra, autor de 'La devaluación continua': "La educación por proyectos con 35 niños por aula es una tomadura de pelo"
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Helena López

El profesor Andreu Navarra, autor de 'Devaluación continua' y coordinador junto a David Rabadà de 'La educación cancelada', es una de las voces críticas más significadas con el modelo de educación por competencias que ha impulsado la Lomloe.

Pregunta: Los defensores de la nueva pedagogía les tildan de neoliberales. Respuesta: Nos llaman neoliberales y lo que defendemos son escuelas bien dotadas. La Ley de Educación de Cataluña (LEC) dice bien claro que el presupuesto en Educación tiene que ser del 6%. En Cataluña no llega al 3%. No es ni la mitad. Las condiciones en las que muchas veces se tienen que desarrollar las clases son humillantes. 

P: ¿La falta de recursos es el principal problema de la escuela?R: Sí. Y hay otro tema clave: el decreto de plantillas, que envenena todas las relaciones entre la Administración, las familias y las plantillas. Piensa que más de la mitad del profesorado catalán es precario. La mitad de las plantillas en junio se deshacen. ¿Qué proyecto pedagógico puede haber ahí? 

P: No parece el escenario ideal, no.R: Existe una política de nepotismo clarísimo y de caciquismo. Los equipos directivos tienen poder para colocar a quien les dé la gana, y eso es legal. Por eso nadie habla de pedagogía. Los profesores tienen miedo; hay una ley del silencio tremenda. Hay miedo a hablar y perder el trabajo. Conozco el caso de una maestra a la que no le renovaron el contrato porque enseñaba las tablas de multiplicar y el equipo directivo decía que eso era estresante para los alumnos. A mí mismo una vez no me renovaron por no usar Google Classroom. 

P: ¿Manda más Google que el Departamento?  R: Google está mercadeando con los datos de nuestros hijos a través de la escuela pública. Eso lo advertimos justo antes del confinamiento, y se ha demostrado que no tardaron ni una semana en vender esos datos.

P: Las familias estaban atadas de pies y manos, no tenían alternativa.R: Estamos obligados porque estas políticas vienen de fundaciones privadas. Hay intereses privados de gente que está saqueando las arcas públicas sin ningún control democrático; y los docentes nos encontramos con alumnos en bachillerato con dificultades para interpretar tres líneas, que no saben multiplicar ni situar los océanos en un mapa. Y eso lo niegan, lo niegan y lo niegan, pero esa es la realidad.

P: Presenta un panorama desolador.R: El saber es un sistema de cadenas, un sistema de red de conceptos que se van adquiriendo y van creando más conocimiento. Aprender es interconectar conceptos. La memoria es una red y la han roto, en primaria. No puede ser que pasen a educación secundaria personas que no saben restar. 

P: ¿De qué o de quién es culpa que esos niños no sepan restar?R: De los currículums líquidos que no proporcionan la autonomía básica a una persona que ha de vivir en una democracia avanzada. Y nos llaman elitistas, cuando nosotros lo que queremos es que los niños de barrio sepan leer.

P: Cuando habla del currículum líquido, ¿se refiere a la enseñanza por proyectos? R: Se pueden hacer proyectos maravillosos, pero primero hay que saber leer. El problema es aplicarlos en todos los niveles y en todas las materias. ¿Se puede enseñar catalán o castellano por competencias? Sí. Yo lo he hecho y funciona. Pero, ¿y la física? ¿Y la historia? Quizá no tanto. O no siempre. Un docente a jornada completa tiene 150 alumnos y mil clases al curso. Si las haces todas por proyectos, ¿es posible programarlas? ¿Es posible hacer una atención individualizada en proyectos teniendo mil clases, cero horas de coordinación y 150 alumnos? Es absolutamente imposible. Si tenemos que cambiar la mirada, tenemos que cambiar también las condiciones de trabajo.

P: Otra vez la falta de recursos.R: Los proyectos no pueden ser idealistas, tienen que estar adaptados a los grupos, y para eso hacen falta equipos rodados, no equipos que se deshacen cada junio. Los proyectes funcionan con ratio 12, como en Dinamarca, pero, aquí, con ratio 35, son una tomadura de pelo. ¿Queremos un nuevo paradigma? Que doblen el presupuesto. 

P: Asegura que la escuela ha renunciado a su función. Son palabras mayores.R: El 25% de los menores en Cataluña no comen caliente y viven bajo el umbral de la pobreza. Y, curiosamente, las pruebas de competencias básicas señalan que el 25% de los alumnos no las pasan. La escuela no está haciendo su trabajo, que es nivelar. Aquí lo que hay es segregación. Apartheid. Cataluña es líder en segregación. Yo he visto clases homogéneas étnicamente, y eso es una barbaridad. No cuela el márketing de la Administración. Se han de poner en serio a crear una sola línea pública de escuela catalana donde quepa todo el mundo. ¿Qué es eso de una triple línea? Una de élite, una concertada y una pública que es un gueto. 

P: Dentro de la pública también hay una doble línea.R: Exacto. Son cuatro líneas, en realidad. Y esto no se soluciona con una tirita. Es necesario un cambio estructural. 

P: ¿Plantea acabar con los conciertos?R: Llamar ahora a acabar con los conciertos sería un poco populista y demagógico. Hay una manera no demagógica de actuar que es, paulatinamente, que las concertadas se vayan convirtiendo en públicas. 

P: El Departament ha empezado a hacerlo. Van 14 desde 2019.R: No. Lo que están haciendo es rescatar las escuelas concertadas que son deficitarias. Están socializando las pérdidas. 

P: Una de las grandes críticas a la educación 'ilustrada' que defiende es que deja a muchos niños atrás. ¿Qué pasa con los críos con dificultades? R: Nos están vendiendo una falsa inclusión que en realidad lo que hace es excluir a todo el mundo. Nosotros queremos incluir a todo e mundo, no lanzar globos sonda de márketing. Están aplicando una política neoliberal de manual: deterioras el sistema público y el conocimiento queda privatizado. Nosotros lo que queremos es seriedad y que paren las mentiras. Nuestro modelo es inclusión con presupuesto y pluralismo metodológico.

P: ¿Qué opinan sobre los deberes? No tienen demasiada buena fama.R: Que el criterio sea pedagógico. Hemos olvidado que la escuela ha de enseñar. Si poner deberes con racionalidad ayuda a enseñar, que haya deberes. Si son rutinas y solo crean aburrimiento, entonces no le veo demasiado sentido. La técnica neoliberal es el brochazo: deberes, no; exámenes, no; bibliotecas, no. Los institutos están tirando las bibliotecas a la basura para transformarlas en salas polivalentes. Se está popularizando la idea de que leer, trabajar, esforzarse, es malo. Es malo en exceso, con autoritarismo, pero no si tiene un sentido pedagógico. 

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P: En su libro 'Devalución continua' se refiere a la violencia en las aulas como uno de los grandes tabús de la educación. R: La ley del silencio es bastante habitual. No hay estadísticas de bajas por depresión y por ansiedad entre profesores. Hay un gran porcentaje de maestros que entra con miedo a clase. Eso tiene que ver con la 'profefobia' social. Es divertido humillar a un docente. Y hay pasa otra cosa. Cuando un docente es humillado e insultado, incluso agredido físicamente, se le dice que calle. Hay una ley del silencio muy bestia. ¿Por qué hay cosas que no se admiten en la calle y sí se admiten en una aula? Las direcciones culpan a los docentes de recibir violencia. Ponte en la piel de alguien que va a la escuela a aprender o a enseñar y tiene que pasar seis horas al día aguantado a alguien tirando sillas, tocándose los genitales o insultando a las profesoras con un nivel de machismo semifascista. Eso pasa cada día. ¿Y el micro quien lo tiene? ¿Lo tiene el alumnado? No, lo tiene la Administración política que va firmando contratos. 

P: ¿Cuál sería su fórmula para revertir un escenario tan sombrío?R: Un buen inicio sería eliminar el decreto de plantillas y leer a Marina Garcés. Avanzar hacía un modelo público de prestigio para todo el mundo bien dotado, donde todo el mundo fuera atendido. Ahora no se atiende a nadie. Lo que hay ahora es un caos que produce angustia en profesores y alumnos.