ASTURIAS

El asturiano que ganó 12 millones y se fue a dormir pensando que le había tocado el reintegro

El ganador, un ovetense mayor de 90 años, ya reunió a sus hijos y respectivas familias en una comida para repartir del dinero: "Mi mayor satisfacción es poder compartirlo con todos vosotros"

El asturiano que ganó 12 millones y se fue a dormir pensando que le había tocado el reintegro
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L. B. Amores

Ganó casi 12 millones de euros el bote de la Primitiva, pero esa misma noche se acostó pensando que le había correspondido el reintegro. Fue el domingo 12 de junio, en Oviedo. El hombre, que ha superado los 90 años de edad y mantiene su identidad en el anonimato, ya ha reunido a su familia para realizar el reparto. Sólo ha dejado para él una cantidad menor con el objetivo de comprarles un coche a cada uno de sus nietos.

"La noche del sorteo vi que tenía el reintegro y me fui a dormir pensando que gané lo jugado". El agraciado con los 11,8 millones de euros del bote del gordo de la primitiva lo contó así a sus hijos; no fue hasta el día siguiente cuando a través de LA NUEVA ESPAÑA, del mismo grupo editorial de El Periódico de España, cuando se percató de que era el poseedor del boleto sellado en la administración El Gallo de Oro, del barrio ovetense del Cristo. 

La noticia cayó como una bomba en la familia la mañana del lunes 13 de junio, cuando el hombre telefoneó a sus vástagos para comentarles con humor lo ocurrido. "Si veis en LA NUEVA ESPAÑA que tocó la primitiva en El Gallo de Oro, que sepáis que soy yo", comunicó a sus hijos, inundando de felicidad a toda una saga de clase media a la que el abuelo dejará como legado una pequeña fortuna con la que "tapar agujeros y algo más"

Un inesperado golpe de suerte para un hombre de avanzada edad "con apariencia mucho más joven", que el pasado domingo, una semana después del sorteo, reunió a toda su familia en un restaurante para celebrar la visita de la Fortuna y anunciar el reparto del dinero a partes iguales entre sus hijos. Solo se reservó para él una cantidad que dedicará a comprar un coche a cada uno de sus nietos. "La mayor satisfacción es poder repartir el dinero del premio entre los miembros de la familia", declaró.

El agraciado llevó a la comida una foto de su esposa, fallecida hace dos décadas, para que de alguna forma ella también estuviera presente en una reunión "llena de alegría y emociones" en la que manifestó su deseo de quedarse con la parte del premio más pequeña, pero lo suficientemente grande como para seguir surtiendo de regalos a la tercera generación en lo que le quede de vida. "Insistió mucho en que su deseo es contribuir a la felicidad de la familia", explicaron desde el entorno del agraciado. 

Los esfuerzos del entorno se centran ahora en llevar con discreción su nueva vida un poco más acomodada. Una tarea que no parece fácil, pero consideran indispensable para salvaguardar la tranquilidad del cabeza de familia. "No queríamos que trascendiera, pero hemos recibido ya alguna que otra felicitación", confiesan desde el seno de una familia a la que todavía cuesta creer lo sucedido hace una semana. 

El primer incrédulo es el propio agraciado, el cual acudía cada semana a la administración con la misma combinación utilizada desde que comenzara a jugarse la primitiva hace algo más de 30 años. "Decidió apostar siempre a los mismos números y al final dio resultado", explica uno de los allegados del premiado, que desde el primer momento no dudó en repartir el dinero a partes iguales entre sus hijos, todos ellos varones, para satisfacción de estos y sus respectivas nueras, a las que agradece su contribución en haberle convertirlo en un abuelo orgulloso. 

El único pero de la emotiva celebración familiar fue la ausencia de la esposa del agraciado, a la que más de 20 años después de su temprano fallecimiento, tanto él como el resto de allegados siguen añorando. Es por ello que el agraciado quiso tenerla muy presente, exhibiendo sobre la mesa durante la comida un gran retrato de la que fuera la compañera de su vida.

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