INMOBILIARIA

Sacan a subasta 50 pisos okupados en Málaga: "Esto es indecente"

Los vecinos de la urbanización del Rincón de la Victoria denuncian "que no es posible subastar estas casas con familias dentro" y afirman que "gracias a estos el edificio no está clausurado" - La salida al mercado de este complejo fue una de las últimas promociones de Aifos antes de la quiebra

Sacan a subasta 50 pisos okupados en Málaga: "Esto es indecente"
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Chaima Laghrissi

A principios de este mes de enero, el portal especializado Escrapalia sacó a subasta pública 112 activos de la promotora malagueña en concurso Aifos. Se trataba de 94 viviendas, 2 terrenos, 1 solar y trasteros. 

Un total de los activos valorados en 16,7 millones de euros. De las 94 casas que se subastan, medio centenar corresponden a la urbanización Parador de Añoreta, en Rincón de la VictoriaUn anuncio sin mayor trascendencia, de no ser porque estas 50 casas están okupadas. Un edificio cuyos problemas tan solo son la punta del iceberg.

La pesadilla de los vecinos comenzó décadas atrás, en 2004 - 2005. La salida al mercado del edificio fue una de las últimas promociones de Aifos antes de la quiebra. Esta urbanización se compone de 108 viviendas, de las cuales 68 tienen un contrato de compraventa o están escrituradas y el 50 restantes están okupadas. 

Cuando la empresa malagueña, dedicada a la promoción inmobiliaria de vivienda vacacional, se fue a la ruina se desató el caos: compradores sin casas acabadas y medio centenar de viviendas vacías: "No se llegaron a vender cuando Aifos quebró, nos dieron de una urbanización sin acabar y con casi la mitad de las casas vacías. La urbanización se convirtió en un caramelo para aquel que quería ocuparla", recuerda Alfonso Becerra, propietario de una de las viviendas. 

Y la okupación llegó hace tres años, cuando todos los pisos vacíos comenzaron a ocuparse: "Nadie hacía nada, no podíamos poner medidas ni seguridad", cuenta.

Becerra compró su vivienda hace 17 años, pero cuando supo que Aifos entró en un concurso de acreedores consiguió un trato: "Adelanté 90.000 euros para tener mi contrato de compraventa. Pero pedí escriturar y me pidieron unos 170.000 euros", afirma.

Y así comenzó una batalla que está lejos de acabar: "Empecé esta lucha cuando tenía 30 años y ahora tengo 50. Estoy inmunizado", bromea. 

Algunos de los pisos que se subastan pisos alcanzan hasta 172.692 euros

La polémica ha vuelto a poner el foco sobre esta urbanización del Rincón de la Victoria, ya que se van a subastar medio centenar de casas que actualmente están okupadas: "¿Cómo se van a subastar 50 viviendas con familias viviendo en ellas? Me parece indecente" , denuncia Becerra.

Alfonso da la cara por estos vecinos y afirma que la gente que los ocupa "son familias normales": "No son gente mala, son familias normales y corrientes que trabajan y tienen hijos. Gente que en buscan viviendas de fondo buitres, y que cuando se enteraron decidieron entrar", asegura.

Durante estos años, la convivencia entre okupas y propietarios ha sido buena. De hecho, Becerra agradece que estas familias hayan venido a la urbanización: "Pagan una comunidad y gracias al dinero de todos podemos ir haciendo cosas en el edificio. Si no hubiesen entrado, posiblemente la urbanización estaría clausurada". 

La preocupación de este vecino es qué va a pasar si las casas se subastan: "¿Habrá gente capaz de pujar sabiendo que están okupadas?".

En caso de subastarse, Becerra asegura que las familias que viven en estos pisos lo tienen claro: "No están dispuestos a salir, de hecho si lo hacen tendrá que ser por la fuerza. La mayoría son familias con niños. No es lo mismo sacar a una familia, que a más de 20 familias. Creo que la opción más viable sería plantear la opción de compra, pero no creo que sea tan fácil", dice Alfonso.

"Los okupas son familias normales y trabajadoras. Gracias a ellos el edificio sigue en pie"

Ni ascensores ni una urbanización terminada

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La subasta no es lo único que preocupa a la urbanización Parador de Añoreta. Alfonso Becerra narra una serie de deficiencias en el edificio: "No tenemos ni un solo ascensor de los ocho que hay. Está el hueco pero no hay ascensor y es inviable con los que somos proponer una derrama de 12.000 euros para instalarlo", cuenta. 

Se trata de edificios de cinco plantas y con pisos que rondan los 70 o 90 metros cuadrados.

El abandono también azota a los locales comerciales que forman parte de la urbanización. En cuanto a la limpieza del edificio y zonas comunes “lo hacemos entre todos”. 

Becerra advierte que la situación irá a peor: "Esto no se va a quedar así, luego irán a por nuestras casas".