Precariedad laboral

Cádiz, ¿y ahora qué? Se acaban las protestas, queda el desencanto

8 de los 10 municipios con mayor tasa de desempleo de España se encuentran en la provincia de Cádiz. Algunos superan el 30% de paro. Los pilares industriales gaditanos se desmoronan y no hay una estrategia para recuperar el pulso laboral.

Una mujer hace sonar una cacerola para protestar en Cádiz

Una mujer hace sonar una cacerola para protestar en Cádiz / David López Frías

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Ya se ha acabado la huelga del metal en Cádiz. Patronal y sindicatos alcanzaron el jueves en Sevilla un principio de acuerdo que ya han refrendado los trabajadores. Eso significa que, oficialmente, Cádiz desaparece de los informativos y hasta del imaginario popular del resto de España. Volverá a aparecer en febrero para el Carnaval, con las chirigotas y las comparsas. Qué arte tienen, pisha. Se esfumará de nuevo hasta verano, cuando aparezcan los primeros surferos de la temporada en Tarifa y los chiringuitos de Zahara de los Atunes se llenen de turistas capitalinos. Porque “como en Cai no se vive en ningún sitio” (Nota: nadie dice Cai en Cádiz).

Pero, a pesar de que el problema parece resuelto para el resto de España y los focos se marchan a otra parte hasta nuevo aviso, allí se quedan Cádiz y su provincia con una serie de problemas endémicos y enquistados en el ámbito social y laboral. La crisis del metal no ha sido más que la punta del iceberg. Cádiz sigue siendo la segunda provincia de la península con mayor tasa de desempleo, justo por detrás de Huelva. Además, 8 de los 10 municipios de más de 10.000 habitantes con mayor tasa de paro del país están en esa provincia.

Según los datos del INE, el municipio que lidera este infausto ranking es Barbate, con un 38,7% de desempleo. Le sigue La Línea de la Concepción con un 34,24%. Luego va Arcos de la Frontera con un 33,47%. Justo detrás se mete Ceuta, la única ciudad no gaditana de más de 40.000 habitantes que entra en este top-10 con el 33,05%. Tras la ciudad autónoma van otras dos gaditanas: Vejer de la Frontera (32,01%) y Chipiona (32,04%). Se cuela una jiennense en el séptimo puesto (La Carolina, con un 30,69%) para volver a la provincia de Cádiz con la octava, novena y décima respectivamente: Jerez de la Frontera (30,43), Sanlúcar de Barrameda con un 29,82 y Chiclana (29,10%).

Del mismo modo, las últimas estadísticas la sitúan como la provincia española donde más subió el número de parados. Durante el mes de septiembre, tras el repunte estival de contrataciones eventuales para cubrir la oferta laboral en chiringuitos y restaurantes de playa, las cifras volvieron a dar un baño de realidad a los gaditanos. El incremento se situó ese mes 6.160 parados. Lejos quedó la segunda, Málaga, con 2.873 desempleados más. Cerró el sonrojante podio Asturias, con 2.539. Ni sumando la segunda y la tercera alcanzaron las cifras de Cádiz. La tendencia alcista siguió en octubre, con 5.884 parados más en la provincia (3,81% de subida).

Militar, narco o 'busquimano'

“Yo, de mayor, militar o narco”, afirma socarrón a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, medio en broma medio en serio, un joven de 16 años de San Fernando al que le dicen Fali. Una broma con un crudo trasfondo de realidad. En su municipio tienen un 27,26% de desempleo. Las expectativas no son halagüeñas. El principal bastión económico de la zona, la industria naval, se tambalea porque está herido de muerte. El municipio se sustenta históricamente por la metalurgia y por la presencia de las bases militares. Las alternativas laborales, más allá de la opción castrense o del sector servicios que satura en verano, son casi nulas. Y el fantasma del narcotráfico en la costa gaditana sigue planeando de fondo.

Manifestantes durante las últimas movilizaciones de los trabajadores gaditanos del metal

/ EFE

“Hay gente que se dedica a buscar fardos de hachís abandonados. Los llamamos ‘busquimanos’. Se montan en la moto de madrugada y van a las playas donde saben que suelen haber descargas. Algún fardo se pierde siempre. No sólo van jóvenes. Yo he visto a padres de familia levantase temprano para ir a buscar chocolate a la playa. Después saben perfectamente a quién se lo tienen que intentar vender o cuánto tienen que pedir por él. Si no tienen para ponerle un plato de comida a su familia, tendrán que buscarse la vida", explica otro isleño que trabaja en el metal.

No solamente es la última opción a la desesperada. Es que, dentro de un panorama sin futuro, los narcos se han convertido en el referente de gran parte de la juventud. Un modelo a seguir. Exhiben riquezas en las redes sociales y su prestigio va en aumento entre unos jóvenes que ven en esa salida la única posibilidad de hacer dinero fácil y rápido. "Ven los chavales a gente de su edad conduciendo cochazos y vestidos con ropa cara y se convierten en un modelo a seguir", señala la misma fuente.

Ahora, las 'kellys'

Tabacalera, Delphi, Visteon, Gadir Solar o Airbus de Puerto Real (un municipio situado justo al cruzar el puente de Cádiz) son algunas de las grandes empresas que han dado la 'espantá' en los últimos años. Porque el problema no es de ahora: Cádiz recibe el más fuerte de los impactos en cada crisis. Ahora registra un 23,16% de paro (datos del INE del tercer trimestre de 2021), un porcentaje muy por encima de la media nacional (14,57%). En 2013, cuando España tocaba fondo por culpa de la crisis del ladrillo, las cifras de paro en la provincia llegaron a desbocarse hasta un surrealista 40,6% de paro.

En las últimas horas se ha apagado un fuego pero se ha encendido otro. Cuando aún humean las protestas del metal, en la que la Policía nacional llegó incluso a sacar una tanqueta para disolver a los manifestantes, otro sector se pone en pie de guerra y se echa a la calle para protestar por las condiciones laborales. Porque además de las elevadas tasas de paro, los que tienen empleo sufren los efectos de la precariedad laboral. Contratos temporales, mal remunerados y con convenios que raramente se respetan. Es el caso de las empleadas de limpieza. Las 'Kellys'' (nombre con el que coloquialmente se conoce a las empleadas de la limpieza. Viene de un juego de palabras: "la Kelly, la que limpia") se manifestaron el viernes 26 por la mañana en la capital gaditana. Su convenio caducó el 31 de diciembre del año pasado.

La concentración arrancó desde el Hospital Puerta del Mar y fue convocada por los sindicatos UGT y CCOO, que afirman que no entienden "la postura cicatera de la patronal a la hora de negociar el convenio colectivo, que en caso de no tener una subida salarial en los próximos años estaría incluso por debajo del salario mínimo interprofesional, teniendo en cuenta las subidas que éste está teniendo y tendrá en los próximos años". El conflicto en ciernes no tiene visos de solucionarse a corto plazo.

Manifestaciones multitudinarias durante la huelga del metal en Cádiz

/ EFE

El chiringuito de España

En plena huelga del metal, el alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi', hablaba de una "muerte lenta o el desangrado de un sector que tiene que seguir siendo tractor de la economía gaditana. Tanto patronal como gobierno están dejando morir y abandonando a su suerte a más de 20.000 familias que trabajan de un sector que no creo que esté en la ruina". Y este es uno de los puntos que más escama a los gaditanos: "Estamos hablando del sector del metal, del sector naval, del sector aeroespacial. Solamente como ejemplo, Airbus cierra una cuenta de beneficios de 2.635 millones de euros. Y sólo cierra una fábrica en España, que es la de Cádiz, frente a los 400 millones de euros de inversión pública la fábrica de Getafe. Es algo que no se entiende en Cádiz", protestaba el alcalde en la SER.

Un alcalde, por cierto, que dio a diestro y siniestro. Literalmente. Por un lado atizó al gobierno central ("tuvimos que meterle fuego a Cádiz para que en Madrid se fijen en nosotros") y pidió la dimisión del subdelegado del Gobierno en Cádiz, José Pacheco, como máximo responsable en la provincia de la Policía Nacional. Por el otro exigió a VOX que "saque sus sucias manos de la clase obrera", después de que Abascal apoyase en redes a los trabajadores. Los socialistas contestaron que "no puede mediar el que llamó a incendiar". Desde el partido de ultraderecha respondieron al alcalde con los datos de paro de la ciudad: "No aceptamos lecciones de defensa de los trabajadores de quien mantiene a su ciudad sumida en el paro y la miseria". No hay cohesión para defender a los trabajadores.

Protestas en la huelga del metal de Cádiz.

/ D.L.F.

Entretanto, el acuerdo que han alcanzado patronal FEMCA (Federación de Empresas del Metal de Cádiz) y los dos sindicatos mayoritarios del metal (CCOO y UGT), suscita serias dudas entre los que no lo han suscrito. Esos dos sindicatos fueron por libre incluso en la manifestación del 23 de noviembre, la que acabó con los disturbios más graves. Cuando se produjeron los enfrentamientos entre manifestantes y policías, ellos ya habían abandonado esa concentración y emprendido otro camino. Sí que estuvo en el choque la gente de la CGT, que es la que ahora duda de lo que se ha rubricado. Creen que el acuerdo admite una bajada salarial encubierta.

"Para empezar, supone una bajada de los salarios de 2021, porque el incremento es "fijo a tablas" de solo el 2%, mientras que la subida del IPC del 2021 está ya en el 5% solo hasta octubre, quedando aún la subida de noviembre y de diciembre.", cuentan desde el sindicato en sus redes sociales, añadiendo que "al acabar 2021 se actualizarían los salarios, pero solo hasta el 80% del IPC definitivo y solo para calcular los salarios del 2022, pero sin paga de atrasos del 2021. O sea que la pérdida de salario del 2021 sería irrecuperable", denuncian.

Así, en Cádiz ha habido una huelga de trabajadores, políticos peleándose entre ellos y sindicatos dudando de la labor de sus homólogos. Mientras, el paro en la provincia sigue desbocado y se estima que la tendencia al alza de desempleados va a volver a aparecer cuando se publiquen las cifras de noviembre. No son meses de trabajo en Cádiz, una provincia que se encomienda a la hostelería los meses que interesa a los turistas. Ahora, de momento, ni hay carnavales ni buen tiempo. No se esperan visitas en un lugar que, tal y como apuntaba el compositor Kike Remolino a este mismo diario, "se ha convertido en el chiringuito de España".

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