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Opinión | INTERNACIONAL

Rusia parece prepararse para el período post-Putin

De momento no parece haber ninguna duda de que el partido más próximo a Putin, Rusia Unida, volverá a ganar esos comicios, entre otras cosas porque, frente a la situación catastrofista que pintan ciertos medios de Occidente, la situación económica parece relativamente estable pese a la guerra y a las sanciones

El presidente ruso, Vladimir Putin, con el primer ministro, Dimitri Medvedev, y el ministro de Finanzas, Anton Siluanov.

El presidente ruso, Vladimir Putin, con el primer ministro, Dimitri Medvedev, y el ministro de Finanzas, Anton Siluanov. / IS AMB**LON**

No se esperan grandes cambios en Rusia tras las elecciones del próximo septiembre, y así, los sondeos de los distintos institutos demoscópicos pronostican una nueva victoria del partido "Rusia Unida", próximo al presidente Vladimir Putin.

Pese a la impaciencia de muchos con la que consideran excesiva prudencia de Putin en Ucrania y reclaman mayor contundencia para que la guerra, que va ya por su quinto año, no se eternice, la popularidad del Presidente entre los ciudadanos sigue estando en torno al 70 por ciento.

Aunque haya bajado algo últimamente, continúa muy por encima de la que disfrutan la mayoría de los líderes europeos en sus respectivos países y que a veces no llega al 30 por ciento.

Al mismo tiempo, los expertos como el politólogo Dmitri Orlov, hablan ya de que el país se prepara para el período post-Putin porque no se espera que el presidente, de 73 años y que lleva de facto desde 2000 bien como presidente, bien como primer ministro vaya a presentarse a otro nuevo mandato tras cumplir el próximo.

Una de las ideas que parecen ganar más fuerza para esa nueva etapa es la de fortalecer el papel del Parlamento, que podría estar dominado como el Congreso de Estados Unidos por dos grandes partidos que se turnarían en el poder. Según los politólogos, ello daría más estabilidad al país y evitaría el riesgo de fragmentación, aunque se correría al mismo tiempo otro peligro más que evidente en el sistema político estadounidense.

Allí, demócratas y republicanos forman lo que se ha dado en llamar el "uniparty" (unipartido) porque no hay grandes diferencias entre republicanos y demócratas, al menos en lo que se refiere a su nivel de preocupación por los intereses reales de los ciudadanos, normalmente ignorados por ambas formaciones.

Para el caso de que un Parlamento bipolar se convirtiera un día en realidad en Moscú será importante quién consiga colocarse en segundo lugar detrás de "Rusia Unida" en las elecciones de este mes de septiembre porque tendría las mayores posibilidades de consolidación.

De momento no parece haber ninguna duda de que el partido más próximo a Putin, Rusia Unida, volverá a ganar esos comicios, entre otras cosas porque, frente a la situación catastrofista que pintan ciertos medios de Occidente, la situación económica parece relativamente estable pese a la guerra y a las sanciones.

Por lo menos más estable, salvadas, eso sí, las diferencias, que la alemana, motor económico de Europa, actualmente gripado por culpa del efecto bumerán que las sanciones a Rusia han tenido en un continente carente de recursos naturales, sobre todo hidrocarburos.

Si algo critican muchos ciudadanos rusos no es tanto la política exterior del Kremlin- las guerras con su inevitable propaganda siempre unen en torno a la bandera- sino las medidas restrictivas impuestas últimamente por el Gobierno que afectan sobre todo a internet y a las comunicaciones digitales y que las autoridades justifican por la guerra de Ucrania.

Esas restricciones, cada vez más impopulares entre los ciudadanos han adoptado últimamente tal magnitud que provocan el abierto rechazo de ciertos grupos de población, sobre todo la profesional y urbana, y están dando lugar a fuertes debates.

Por cierto, ¿por qué nadie parece cuestionar las restricciones impuestas por Bruselas desde la invasión de Ucrania a la difusión de los medios de comunicación rusos en nuestras democracias? ¿Se nos considera a los ciudadanos menores de edad, incapaces de distinguir entre información y propaganda?

Sea como fuere, las protestas en ese sentido de muchos ciudadanos rusos podrían llevar al Kremlin a relajar, al menos de cara a las elecciones, la censura que ejerce actualmente sobre Telegram y otras redes sociales. En cuanto al resultado que cabe esperar de los próximos comicios, los pronósticos hablan de un nuevo triunfo de la nacionalista y conservadora "Rusia Unida", el partido más próximo a Putin, seguido del que es hoy el mayor grupo de oposición: el Partido Comunista de la Federación Rusa.

También se presentan los socialdemócratas de Rusia Justa, partido fundado en 2006 mediante la unión de varios grupos parlamentarios, el Partido Liberal Demócrata de Rusia, de ideología populista y ultraconservadora y el de fundación más reciente, Gente Nueva, liberal conservador.

Todos ellos apoyan la política exterior del Kremlin aunque algunos reprochan a Putin no haber reaccionado con mayor firmeza a la ampliación de la OTAN a los países que antes formaban parte del Pacto de Varsovia o a las revoluciones de colores, promovidas sobre todo por EEUU, que estallaron en algunos de ellos.

En los asuntos de política interna sí hay, por el contrario, diferencias entre ellos, y así mientras que Rusia Justa critica abiertamente la censura de internet, algo que piensa convertir en su principal caballo de batalla electoral, Rusia Unida sigue la línea que marca el Gobierno y apuesta por la estabilidad.

Por su parte, el Partido Comunista, que lidera el ya octogenario Guennadi Ziugánov, presentó recientemente en la Duma (Parlamento) un proyecto de ley sobre "garantías estatales para la protección de los derechos digitales de los ciudadanos".

Según Ziugánov, los comunistas se oponen "en principio" a cualquier limitación del acceso a internet. El libre acceso, la protección de los derechos digitales, la libertad de expresión, la libre elección de mensajeros y la protección de los dados personales son derechos fundamentales de todos los ciudadanos.

Otras reivindicaciones incluidas por los comunistas rusos en su programa electoral son justicia social así como pensiones y salarios dignos, es decir las mismas de los partidos de izquierda de otros países, pero que, dada la relación de fuerzas, tanto cuesta en muchos casos cumplir.