Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

CUIDAMOS TU SALUD

La próstata y sus patologías: qué saber y cómo actuar

La disminución de la fuerza y calibre del chorro miccional, la sensación de vaciado incompleto de la vejiga o requerir pujar o hacer fuerza al orinar son síntomas de que algo va mal

Los síntomas que indican un problema en la próstata

Los síntomas que indican un problema en la próstata / RC

La próstata es una glándula localizada debajo de la vejiga y que circunda la uretra en su porción proximal. Segrega una proteína denominada "Antígeno Prostático Especifico" (APE o PSA - siglas en castellano y en inglés) que se encarga de licuar el bolo seminal, además de nutrir a los espermatozoides y mejorar la movilidad espermática, para favorecer el embarazo.

La disminución de la fuerza y calibre del chorro miccional, la sensación de vaciado incompleto de la vejiga o requerir pujar o hacer fuerza al orinar son síntomas de que algo puede no estar funcionando correctamente en la próstata. También lo son un aumento en la frecuencia miccional, tanto en el día como en la noche, urgencia para miccionar o la eyaculación acompañada de sangre.

Tal como indica el urólogo de Clínica Corachan, el Dr. Danilo Rodríguez, “en caso de antecedentes familiares de cáncer de próstata, a partir de los 40 años es recomendable hacer una revisión de la próstata. Si no los hay, a partir de los 45 años se aconseja igualmente el control médico”.

Existen programas de control establecidos por la administración que lleva a cabo cada centro asistencial.

Además del cáncer, las patologías más comunes de la próstata son la hiperplasia prostática benigna (HPB) y la prostatitis. En el primer caso, la HPB, según explica el Dr. Danilo Rodríguez, el envejecimiento, los cambios hormonales, factores genéticos o antecedentes familiares, la obesidad, una dieta poco saludable y la falta de ejercicio predisponen a sufrir esta patología. Y las enfermedades sistémicas, como sería la diabetes, además del envejecimiento, pueden ser la causa de una prostatitis.

El cáncer de próstata se vincula al envejecimiento, además de relacionarse con factores genéticos o familiares, también con la raza negra, una dieta rica en carnes rojas y grasas animales, la obesidad, y padecer prostatitis crónica.

Tratamiento

El especialista en urología de Clínica Corachan expone que, en el caso de la HPB, el tratamiento médico contempla la fitoterapia (medicación natural) o fármacos alfabloqueantes como la Tamsulosina o la Silodosina. En caso de que no mejoren los síntomas, se plantea la cirugía. Y esta -detalla- consiste en la enucleación de la próstata con láser. Aunque señala que ya empieza a haber alternativas menos invasivas, no van acompañadas de suficiente evidencia científica todavía, por lo que la enucleación con láser es actualmente la mejor recomendación.

En el caso de cáncer -precisa el Dr. Rodríguez, “el tratamiento dependerá del estadio en el que se diagnostique”, y resume las opciones de la siguiente manera:

  • Vigilancia Activa
  • Prostatectomía radical, ya se abierta, laparoscopica o robótica, siendo esta ultima la que tiene mejor pronóstico, ya que ha demostrado que evita complicaciones y efectos secundarios posteriores a la cirugía.
  • Radioterapia
  • Terapia Focal
  • Bloqueo Hormonal.

Para determinar el estado de la próstata, el urólogo se vale de una analítica sanguínea (APE o PSA), una ecografía renovesico-prostática, una flujometría y el tacto rectal.

Cáncer de próstata

Por las implicaciones en el futuro que podría tener en el paciente, el cáncer de próstata es la afectación más grave. Del estadio en el que se encuentre dependerá el tratamiento, así como los cambios en el estilo de vida y la propia esperanza de vida.

El cáncer de próstata se sitúa entre el segundo y el tercer lugar entre los cánceres que más afectan a la población masculina. En la posición número uno se sitúa el cáncer colorrectal, y junto al de próstata alterna el segundo lugar el cáncer de pulmón. Les sigue el cáncer de vejiga.

A nivel mundial, se sabe que aproximadamente se dan 1.500.000 de nuevos casos de cáncer de próstata al año. Y hay estudios que predicen que 1 de cada 8 hombres podrá ser diagnosticado de este tipo de cáncer. En España, se diagnostican entre 32.000 y 34.000 nuevos casos de cáncer de próstata anualmente.

Tal como explica el Dr. Danilo Rodríguez, “las tasas de supervivencia en el cáncer de próstata son muy altas, especialmente cuando se detecta en etapas iniciales”. Puntualiza que, “si el cáncer está localizado, la supervivencia a cinco años es, aproximadamente, del 99%”. Y, en caso de hallarse diseminado o con metástasis, este porcentaje cae drásticamente, entre un 30-35 %”.

Aunque el cáncer de próstata no se puede prevenir -según afirma el especialista de Clínica Corachan-, su detección precoz permite destinar a su curación un mayor arsenal terapéutico. De ahí que se haga mucho hincapié en los controles periódicos anuales.

Entre otras posibles causas que se relacionan con la aparición del cáncer de próstata, el Dr. Rodrígez señala los siguientes síndromes genéticos y hereditarios que aumentan el riesgo de desarrollarlo:

1. Síndrome de cáncer de próstata hereditario

  • Se da en familias con múltiples casos de cáncer de próstata en varias generaciones.
  • Se asocia con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, los mismos implicados en cáncer de mama y ovario.
  • Los hombres con mutaciones en BRCA2 tienen un riesgo 3 a 5 veces mayor de desarrollar cáncer de próstata agresivo.

2. Síndrome de Lynch (Cáncer colorrectal hereditario no polipósico - HNPCC)

  • Es un síndrome genético que predispone a varios tipos de cáncer, incluido el de próstata.
  • Está causado por mutaciones en los genes MLH1, MSH2, MSH6 y PMS2, que afectan la reparación del ADN.

3. Síndrome de Li-Fraumeni

  • Provocado por mutaciones en el gen TP53, que regula la supresión de tumores.
  • Aumenta el riesgo de varios tipos de cáncer, incluido el de próstata en edades más tempranas.

4. Síndrome de Cowden

  • Asociado a mutaciones en el gen PTEN.
  • Predispone a tumores en mama, tiroides, endometrio y, en menor medida, próstata.

5. Síndrome de Klinefelter

  • Hombres con cariotipo XXY en lugar del normal XY.
  • Tienen niveles bajos de testosterona, lo que podría influir en la reducción del riesgo de cáncer de próstata, aunque el riesgo de otros cánceres hormonales puede aumentar.

Secuelas tras la intervención por cáncer

Tras una operación de la próstata como tratamiento para el cáncer que la afecta, el Dr. Rodríguez expone las diferentes casuísticas, en función de la intervención quirúrgica que se realice.

1. Prostatectomía radical (cirugía para extirpar la próstata)

Efectos secundarios comunes:

  • Disfunción eréctil: Se dañan los nervios que controlan la erección, lo que puede provocar impotencia parcial o total.
  • Incontinencia urinaria: Pérdida de control sobre la vejiga, que puede mejorar con el tiempo o requerir tratamiento adicional.
  • Estrechamiento uretral (estenosis): Puede dificultar la micción.
  • Infertilidad: Debido a la ausencia de semen en la eyaculación (eyaculación retrógrada o ausencia de eyaculación).

2. Radioterapia (externa o braquiterapia)

Efectos secundarios comunes:

  • Irritación de la vejiga y el recto: Puede causar urgencia urinaria, aumento de la frecuencia miccional, sangre en la orina y diarrea.
  • Disfunción eréctil: Puede desarrollarse meses o años después del tratamiento.
  • Fatiga: Sensación de cansancio prolongado.
  • Cistitis y proctitis radiógena: Inflamación de la vejiga o el recto, con síntomas como dolor o sangrado.

3. Terapia hormonal (bloqueo androgénico)

Efectos secundarios comunes:

  • Disminución de la libido y disfunción eréctil.
  • Pérdida de masa muscular y aumento de grasa corporal.
  • Osteoporosis: Mayor riesgo de fracturas óseas.
  • Sofocos y sudoración.
  • Cambios emocionales y depresión.

4. Combinación de tratamientos

Cuando se combinan varios tratamientos (ej. cirugía + radioterapia + terapia hormonal), los efectos secundarios pueden ser más intensos o duraderos.

Actualmente, diversos grupos de investigación tienen abiertas diferentes líneas de estudio para desarrollar tratamientos más efectivos y específicos. Algunas de las principales áreas de estudio incluyen receptores de andrógenos y su vía de señalización, proteínas y encimas implicadas en el desarrollo del cáncer de próstata.

Recomendaciones

En general, tal como expone el Dr. Danilo Rodríguez, siempre se recomienda, a partir de los 40 o 45 años de edad, hacer cambios en el estilo de vida, la alimentación y realizar los chequeos médicos regulares. Una alimentación saludable, con ingesta de licopeno (presente en el tomate, la sandía y la naranja), puede contribuir a reducir el riesgo de problemas en la próstata. Las propiedades antiinflamatorias del salmón y las nueces también favorecen, y las verduras crucíferas (brócoli, coliflor y repollo) protegen a la próstata.  

Igualmente, el té verde, que es rico en antioxidantes, puede ayudar a prevenir el crecimiento anormal de células prostáticas. Por otro lado, y según añade el especialista de Clínica Corachan, evitar grasas saturadas y alimentos ultra procesados también es aconsejable, puesto que una dieta alta en grasas animales se ha relacionado con un mayor riesgo de problemas prostáticos.

Realizar actividad física de manera regular, con ejercicio aeróbico y entrenamiento de la fuerza puede ayudar a reducir el riesgo de agrandamiento de la próstata y cáncer de próstata. Al mismo tiempo, ayuda a mejorar la circulación y reducir la inflamación.

Como la obesidad está relacionada con un mayor riesgo de hiperplasia prostática benigna (HPB) y con el cáncer de próstata agresivo, se recomienda mantener el peso adecuado.

Otros consejos para tener en cuenta son:

Control del estrés

  • El estrés crónico puede afectar los niveles hormonales y la inflamación en el cuerpo, lo que podría influir en la salud prostática.
  • Técnicas como meditación, yoga o respiración profunda pueden ayudar.

Hidratación adecuada

  • Beber suficiente agua ayuda a mantener una buena función urinaria y evita la irritación de la vejiga.
  • Reducir el consumo de cafeína y alcohol en exceso puede prevenir problemas urinarios.

Revisiones médicas regulares

  • A partir de los 45 años o 40 año (si hay antecedentes familiares), es recomendable hacerse chequeos prostáticos regulares con un urólogo.
  • Exámenes como el PSA (antígeno prostático específico) y el tacto rectal pueden ayudar a detectar problemas a tiempo.

“Cuidar la salud prostática no solo reduce el riesgo de enfermedades como el cáncer de próstata, sino que también mejora la calidad de vida, en general”, concluye el especialista de Clínica Corachan.