Aniversario del atentado

Los jóvenes, sobre Miguel Ángel Blanco: "Me dices su nombre ahora y de primeras te digo: '¿quién?'"

Una encuesta de la agencia EFE realizada a 60 jóvenes de menos de 35 años revela que seis de cada diez no supieron identificar al concejal asesinado

Más de un millón de personas se manifiestan por las calles de Madrid por la Paz, la Unidad y la Libertad, en protesta por el asesinato de Miguel Ángel Blanco, el 14 de julio de 1997. EFE/JJ GUILLÉN

Más de un millón de personas se manifiestan por las calles de Madrid por la Paz, la Unidad y la Libertad, en protesta por el asesinato de Miguel Ángel Blanco, el 14 de julio de 1997. EFE/JJ GUILLÉN

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EFE

¿Miguel Ángel Blanco? "Me suena el nombre pero no, no sé quién es", responden Ana Belén, Paula, Nayara, Pablo y Aday, cinco estudiantes de entre 22 y 24 años que han participado en una encuesta a 60 jóvenes realizada por la Agencia Efe sin ninguna aspiración científica, pero que confirman varios estudios que desde hace años revelan este desconocimiento.

Seis de cada diez personas de menos de 35 años no supieron identificar quién era Blanco al mostrarles una fotografía para una encuesta de la consultora GAD3 realizada en octubre de 2020 antes del estreno de distintos contenidos audiovisuales sobre el terrorismo de ETA, sobre el que un 68 % admitió no haber estudiado ni en el colegio ni en la universidad.

Datos similares arrojó en 2017 otro estudio, el de la Universidad de Deusto, centrado en el alumnado vasco bajo el título "Conocimiento y discursos de la población universitaria sobre terrorismo y vulneraciones de derechos humanos en Euskadi". De mil universitarios, casi la mitad, el 47%, dijo no saber quién era el concejal de Ermua.

Veinticinco años después de su secuestro y asesinato, la Agencia EFE ha querido comprobar qué es lo que saben 60 jóvenes de distinta provincias que nacieron después de este crimen terrorista y contra el que la generación de sus padres se echó a la calle para gritar "Basta ya" a ETA.

El experimento, sin ningún afán científico, consta de cuatro preguntas sencillas: ¿Sabes quién es Miguel Ángel Blanco? En caso afirmativo, el entrevistado puede continuar el cuestionario y tratar de resumir el conocimiento que tenga sobre esta víctima de ETA, por quién o cómo ha conocido su historia y, por último, expresar qué cree que supuso.

31 de los 60 encuestados no saben identificar al concejal asesinado

De los 60 chavales sondeados, 31 dice no sabe identificar al concejal asesinado y de ellos, un tercio responde con un "me suena su nombre" o similares expresiones. Marcos, un chico de 20 años estudiante de Enfermería, asegura que duda entre "uno que mató ETA con una bomba en un coche que saltó por los aires y otro que estuvo secuestrado unos dos años".

"Sé que es una persona muy importante pero me dices su nombre ahora y de primeras te digo ¿quién?", responde Nayara, de 21 años, estudiante en Las Palmas de Gran Canaria de Administración y Dirección de Empresas.

La muestra elegida al azar está integrada por jóvenes de País Vasco, Almería, Madrid, Asturias, Canarias, Castilla y León, Cantabria, Ceuta, Castilla La-Mancha, Andalucía y Aragón.

Entre los 29 jóvenes que sí reconocen a Blanco, la mitad revela que se enteró por televisión. Muchos de ellos dicen que en documentales estrenados en los últimos años en Amazon, Netflix o Movistar y algunos encuestados recuerdan que fue en un telediario con motivo de algún aniversario.

"Creo que me enteré por mis padres o por Cuéntame cómo pasó", dice desde Almería Samuel, estudiante de Turismo de 24 años, que se incluye en un grupo escaso de encuestados que asegura que fue su familia quien se lo contó.

Además, solo cinco jóvenes recuerdan que fue en el instituto o en el colegio donde les informaron de quién fue Miguel Ángel Blanco. "Tuve una profe muy buena de historia", responde Roberta, de 23 años, de origen rumano y que vive en Madrid.

"Muchas más cosas como esta nos tendría que haber contado", opina Héctor, que busca el nombre en internet después de no poder responder a la primera pregunta.

Del revuelo al fin del terrorismo

Donde las contestaciones de los jóvenes son más variopintas es en la última pregunta, la de ¿qué crees que supuso?. La mayoría atina al citar la movilización social o "el fin del miedo a ETA".

Nerea y Teresa, de 20 años y de País Vasco, coinciden al emplear la misma contestación: "Mucho revuelo en España".

"Creo que ETA empezó a provocar miedo a raíz de esta muerte porque significó que comenzaba a matar", responde también desde Euskadi Ainhoa, de 21 años y estudiante de Educación y Trabajo social.

Mientras, en Almería, Samuel afirma convencido que la consecuencia de este asesinato fue "el fin del terrorismo" y Jazmina, en Canarias, relata que "supuso la movilización más fuerte en España y, en consecuencia, su persecución".

"Un gran impacto social que sigue presente", valora Helene de Madrid. "Quizá supuso un cambio en la forma que tuvo todo el país de enfrentarse al terrorismo", opina Carlota, desde Asturias.

"Mis padres dicen que fue el principio del fin del terrorismo, que pocas veces se ha visto tanta cohesión social por una misma causa", asegura Salvador, de 22 años y de Sevilla.

A los jóvenes les interesa cuando se lo cuentas

Al sociólogo Javier Elzo, profesor jubilado de la Universidad de Deusto y que integró la comisión de expertos para la creación del Memorial de las Víctimas en Vitoria, no le sorprenden los resultados de la encuesta realizada, pero también se muestra convencido de que los más jóvenes son muy receptivos cuando les explicas la historia del terrorismo.

"Para ellos es interesante saber por qué surgió, cómo acabó, por qué lo hicieron", dice a Efe Elzo, para quien el ámbito educativo deber ser sin duda el lugar más ecuánime donde explicar la página más negra de España.

A su juicio, es "absolutamente necesario" que se conozca la historia de un país y que se cuente con verdad, sin miedo a dejar de lado, por ejemplo, los asesinatos de Lasa y Zabala, y sin equidistancia porque "ETA no se puede poner en el mismo plano que los GAL".

Por eso, considera que el mundo académico es el más adecuado para transmitir lo que sucedió, aunque reconocen que los libros educativos de historia son, sin duda, "los más difíciles" de escribir.

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