ENERGÍA

Iberdrola arranca su plan de alianzas en eólica marina en Estados Unidos

La eléctrica potencia su estrategia de rotación de activos con la venta de una parte de uno de sus grandes proyectos de eólica offshore en EEUU a Dominion Energy por 150 millones

Parque eólico marino de Iberdrola en Estados Unidos.

Parque eólico marino de Iberdrola en Estados Unidos. / Iberdrola

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Iberdrola ha venido desarrollando una activa política de alianzas estratégicas para impulsar su crecimiento compartiendo inversiones con otros gigantes industriales o financieros. La compañía española amplía esta estrategia con la puesta en marcha de un plan de rotación de activos de proyectos de eólica marina en Estados Unidos, una de las grandes apuestas de crecimiento del grupo comandado por Ignacio Sánchez Galán.

Iberdrola ha sellado la primera gran venta de uno de sus mayores proyectos de eólica offshore en el mercado norteamericano. El grupo ha alcanzado un acuerdo con Dominion Energy para la venta del arrendamiento del terreno que ocupará el parque eólico marino Kitty Hawk North por 160 millones de dólares (unos 150 millones de euros), con el objetivo de cerrar definitivamente la operación en el cuarto trimestre de 2024.

El precio de la operación consiste en un pago de adquisición de arrendamiento de 117 millones de dólares (cerca de 110 millones de euros), al que se sumará el reembolso de los costes de desarrollo asociados. El arrendamiento corresponde a una superficie de unas 16.000 hectáreas, que pueden acoger aerogeneradores para sumar una potencia conjunta de unos 800 megavatios (MW) de eólica marina.

Impulsar el crecimiento en EEUU

“Este acuerdo permite desarrollar las prioridades estratégicas de Iberdrola, al proporcionar un importante inyección de capital para la reinversión en el desarrollo de este proyecto”, apuntan desde Iberdrola, que ha sellado la operación a través de su filial de Estados Unidos, Avangrid. La compañía cede una parte del proyecto Kitty Hawk North, pero de momento mantiene el control total sobre el parque colindante Kitty Hawk South, que tiene un potencial mucho mayor, con el triple de potencia máxima, con hasta 2.400 MW.

La filial estadounidense Avangrid continúa con la construcción de 'Vineyard Wind 1', el primer proyecto eólica marino a gran escalada en el país, y de su cartera de proyectos renovables terrestres y marinos. El pasado anunció que había puesto en operación 10 turbinas en Vineyard Wind, lo que le convierte a en el parque eólico marino en funcionamiento más grande de Estados Unidos. Iberdrola también está desarrollando el arrendamiento de New England Wind, tras el Acta de Decisión favorable del Departamento del Interior el pasado abril, seguido de la aprobación de su Plan de Construcción y Operaciones el mes pasaado.

Alianzas estratégicas

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Iberdrola continúa así con su política de alianzas estratégicas y de rotación de activos para acelerar la inversión y su expansión de la mano de nuevos socios. “Vamos a centrarnos en sellar nuevas alianzas para generar valor y tener oportunidad de construir más proyectos. Esta estrategia de alianzas puede ayudar a acelerar el proceso de descarbonización con nuestros recursos y los de nuestros socios”, explicó el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, hace unos meses.

Iberdrola selló en diciembre una alianza histórica con Masdar, el grupo energético del emirato de Abu Dabi, para invertir juntos hasta 15.000 millones de euros en proyectos de energías renovables. La compañía española también ha reforzado su alianza con el fondo soberano de Noruega, gestionado por Norges Bank, para crecer en renovables en España con planes de inversión conjunta hasta los 2.000 millones de euros. Además, la eléctrica y la petrolera BP llegaron a un acuerdo para acelerar el despliegue de 11.700 puntos de recarga de coches eléctricos y la producción de hidrógeno verde en España y Portugal. Y también se ha aliado con el fondo EIP para coinvertir en el parque eólico marino de Wikinger, en Alemania; con GIG para cederle un 40% del parque eólico offshore británico East Anglia One; y con el fondo soberano de Singapur GIC para la expansión de redes eléctricas en Brasil por 430 millones.