Opa hostil

González Bueno acusa al BBVA de minusvalorar el coste de absorber el Sabadell

El consejero delegado del banco catalán estima que el gasto para lograr las sinergias sería de 2.550 millones, un 75% superior al estimado por su competidor

El CEO de Banco Sabadell, César González-Bueno, durante una rueda de prensa de presentación de los resultados de Banco Sabadell correspondientes al primer trimestre de 2024, a 25 de abril de 2024, en Madrid (España).

El CEO de Banco Sabadell, César González-Bueno, durante una rueda de prensa de presentación de los resultados de Banco Sabadell correspondientes al primer trimestre de 2024, a 25 de abril de 2024, en Madrid (España). / Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

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El Sabadell se defiende, dentro de los estrechos márgenes que le permite la ley. Su consejero delegado, César González Bueno, ha asegurado este jueves que el consejo de su entidad rechazó la primera oferta amistosa de fusión del BBVA, previa a que este anunciase una opa hostil, porque entendió que su rival había minusvalorado el gasto que supondría para la nueva entidad integrada obtener el ahorro de costes previsto que justificaría económicamente la operación. Así, ha apuntado que los administradores del Sabadell calcularon que lograr los 850 millones de euros de sinergias estimadas por el BBVA obligaría a un desembolso de unos 2.550 millones, un 75,8% más que los 1.450 millones calculados por su competidor.  

La ley de opas obliga a los administradores y directivos de las entidades objeto de una oferta, en beneficio de sus accionistas, a guardar un "deber de pasividad". Es decir, a no realizar movimientos que puedan hacer descarrilar la operación, salvo unos casos muy tasados. González Bueno ha sorteado esta limitación al desvelar únicamente detalles de los pasos que adoptó el consejo del Sabadell antes de que el BBVA presentase la opa. Indirectamente, sin embargo, su comentario pone en duda las cifras esgrimidas por su competidor para justificar que la operación sería positiva para los accionistas de las dos entidades.

"Los costes para la obtención de las sinergias, según la carta que había mandado el BBVA, eran con un múltiplo de 1,8. El consejo (del Sabadell) le aplicó un factor corrector y dijo que esto es alrededor de 3. Nadie está consiguiendo hacer estas sinergias con un coste que no sea tres veces el ahorro que se genera", ha afirmado el banquero durante unas jornadas bancarias del IESE, su primera intervención pública desde que el BBVA anunció la opa hostil. En este tipo de actos, las preguntas de los moderadores suelen estar pactadas, con lo que es más que probable que el ejecutivo estuviera interesado en trasladar ese mensaje.

Mayor impacto de capital

El inesperado pronunciamiento de González Bueno ha provocado la reacción del BBVA. Fuentes oficiales del banco, así, han defendido que todas sus cifras "han sido calculadas con el máximo rigor", como hace "en todas las operaciones" que plantea. "Respetamos que el consejero delegado de Banco Sabadell defienda la decisión que tomó su consejo al rechazar la propuesta de BBVA; ahora son los accionistas de Banco Sabadell los que se tienen que pronunciar sobre la oferta que BBVA les ha realizado directamente y que consideramos extraordinariamente atractiva", han apuntado.

González Bueno ha añadido que el consejo de su entidad también rechazó la operación porque entendió que el BBVA no había incluído en sus estimaciones del gasto para obtener las sinergias el coste de romper las alianzas del Sabadell con otras firmas, principalmente con Amundi en gestión de activos y Allianz en seguros. Tampoco, ha continuado, el impacto negativo de ajustar la valoración de los créditos y la cartera de deuda del banco catalán, práctica habitual en cualquier fusión. Todo esto, ha rematado, llevó al consejo a la conclusión de que el impacto en el capital de la entidad fusionada sería "significativamente superior" a los 0,3 puntos anunciados por el BBVA.

Mejor en solitario

El primer ejecutivo del Sabadell, asimismo, ha relatado que los administradores de su entidad tuvieron en cuenta la caída en bolsa del BBVA desde que se anunció la oferta. Así, al plantearse la operación a través de un intercambio de títulos, la devaluación de las acciones del segundo banco español, paralela a la revalorización de su rival, reduce la prima que la ecuación de canje aportaría los accionistas del Sabadell sin variar su participación en la entidad resultante (16%). Adicionalmente, "desde un punto de vista subsidiario pero también relevante", el consejo valoró el impacto negativo de la operación en los empleados y clientes, "que iba en la misma dirección de rechazar la oferta".  

González Bueno ha relatado que el consejo también tuvo en cuenta los presupuestos elaborados por el equipo gestor (cerrados en marzo y por tanto no "contaminados" por la opa), así como que los directivos que encabeza llevan tres años batiendo los presupuestos y lograron en el primer trimestre una mejora del beneficio del 50%, con crecimientos en todas las líneas de la cuenta de resultados y en volúmenes de negocio. Por todo ello, ha argumentado, los administradores llegaron a la conclusión de que los accionistas del Sabadell lograrán mayor valor si la entidad sigue en solitario.

Sin interés personal

El banquero también ha asegurado que los asesores legales del Sabadell recordaron a los consejeros que debían hacer una valoración de la oferta del BBVA "objetiva y desapasionadamente, sin intereses personales y desde un punto de vista absolutamente racional; con la información completa y con un proceso impecable; y teniendo en cuenta los intereses de los accionistas". Pero al mismo tiempo, ha dejado ver cierto malestar con las formas de su rival: "sin negociaciones previas", el BBVA hizo llegar al Sabadell una oferta "no vinculante confidencial", pero la hizo pública menos de 24 horas después y "con las prisas no se había quitado el pie de página que decía que era información privilegiada y que solo tendrían acceso las partes".

El BBVA, por su parte, ha respondido recordando que su presidente, Carlos Torres Vila, reveló la semana pasada que se reunió con su homólogo del Sabadell, Josep Oliú, a mediados de abril para anunciarle que quería trasladarle una propuesta de fusión y que se emplazaron al 30 de abril, tras la presentación de los resultados del primer trimestre, para hacérsela llegar presencialmente. No se produjo ese segundo encuentro, apuntó el presidente del BBVA, porque se produjo una filtración, por lo que le hizo llegar la oferta por carta. Desde el Sabadell se viene argumentando que fue un movimiento unidireccional de su competidor, no solicitado, y que no se puede considerar ese contacto como una negociación.

Incertidumbre en la plantilla

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González Bueno, asimismo, ha recocido la inquietud que vive su plantilla: "Es evidente que cuando hay una oferta encima de la mesa que plantea que hay que hacer una reducción del 41% de los costes, y racionalmente la gente piensa que les va a afectar más a ellos (empleados del Sabadell) que a los demás (los del BBVA), evidentemente eso genera una preocupación".

Frente a ello, ha añadido, "lo que tiene clarísimo todo el mundo es que la mejor manera de favorecer los intereses de los accionistas, que es su misión última, y de que el planteamiento del Sabadell sea atractivo es tener unos resultados en todos los ámbitos -satisfacción de clientes, resultados financieros, crecimiento de volúmenes, que sean muy buenos".

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