Sector financiero

El BBVA propone al Sabadell una prima del 30% y una vicepresidencia para absorberlo

La entidad de origen vasco presiona al consejo de la catalana al anunciar los detalles de su oferta y proponerle la sobrevaloración que le negó en 2020

Dos cajeros de Sabadell y BBVA juntos.

Dos cajeros de Sabadell y BBVA juntos. / EPE

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Nada está siendo habitual en el intento del BBVA de absorber al Sabadell. Menos de 24 horas después de verse obligado por una filtración a presentar una oferta de fusión al banco de origen catalán y a anunciarlo públicamente, el grupo presidido por Carlos Torres Vila ha desvelado los detalles de dicha propuesta, pese a no estar obligado a hacerlo. El segundo banco español, así, ha informado de que está dispuesto a hacerse con el cuarto del país mediante un intercambio de acciones que supone valorar el Sabadell a un 30% más que su cotización bursátil del pasado lunes, así como que concedería una vicepresidencia de la nueva entidad a un consejero de su competidor (previsiblemente pensada para su presidente, Josep Oliú). 

Son, precisamente, dos concesiones que el BBVA no estuvo dispuesto a hacer en el anterior proceso de negociación en noviembre de 2020, cuando ofreció una prima más baja y rechazó dar una vicepresidencia a Oliú, según aseguraron entonces fuentes del Sabadell, si bien los segundo lo negó el BBVA. La decisión del banco de origen vasco de hacer públicas las condiciones de la oferta busca oficialmente evitar especulaciones, pero también mete presión al consejo del Sabadell, que todavía no ha tomado una postura sobre la misma, pues sus accionistas ya son conscientes del beneficio que podrían obtener. El órgano de administración se reunirá en los próximos días, cuando cuente con los primeros informes de Goldman Sachs y Uría y Menéndez, a los que ha contratado como asesor financiero y asesore legal, respectivamente.

La propuesta, así, supone valorar las acciones de la entidad en 2,2581 euros, frente a los 1,737 euros en que cotizaban el lunes y al precio objetivo de unos 1,85 euros que le otorga el consenso de los analistas, según S&P Global. Los accionistas del Sabadell tendrían el 16% de la nueva entidad. El BBVA valora el banco de origen catalán en unos 12.224 millones de euros, frente a una cotización bursátil de 9.403 millones que tenía hace dos días. La prima del 30% es superior a la del 20% que aceptó CaixaBank por absorber Bankia en 2020, la última gran fusión bancaria en España, que, eso sí, se produjo en plena pandemia y con unas malas perspectivas para el sector que luego no se hicieron realidad. 

Más caro

Algunas fuentes, sin embargo, sostienen que el Sabadell podría aspirar a una valoración de al menos 2,3 euros por acción, lo que equivaldría a una prima mínima del 32,4%. Habrá que ver si el BBVA estaría dispuesto a mejorar su propuesta llegado el caso. La operación ya le va a costar mucho más que cuando en 2020 se rompieron las negociaciones, según algunas fuentes por una cifra cercana a los 200 millones. Entonces el Sabadell pasaba un mal momento: valía unos 1.700 millones en bolsa antes de que se anunciaran los contactos y aspiraba a ser valorado en algo menos de 2.500 millones, lo que el BBVA no aceptó. Desde entonces y hasta el lunes, su cotización ha subido un 452% y la de su competidor, un 200% (a los 63.634 millones).

En una nota de prensa, de hecho, el BBVA se ha esforzado por convencer a sus accionistas de que la absorción del Sabadell es buena para ellos. Así, ha asegurado que el beneficio por acción aumentará desde el primer año tras la fusión hasta alcanzar una mejora del 3,5% cuando se alcancen las sinergias previstas. Estima que logrará una reducción de gastos operativos de unos 850 millones al año (se logran mediante el cierre de oficinas y la reducción de plantilla en la red y los servicios centrales). Para ello, tendrá que invertir 1.450 millones y su capital se reducirá en 0,3 puntos porcentuales. El precio ofertado es muy próximo al valor en libros del Sabadell (2,27 euros por acción), con lo que el fondo de comercio negativo para financiar estos recortes será muy pequeño

El BBVA también calcula que el valor en libros tangible por acción aumentaría en torno al 1% en la fecha de la fusión y que la operación tendría un retorno de la inversión cercano al 20% en 2026. La cifras, eso sí, no tienen en cuenta el coste de romper alguno de los acuerdos de bancaseguros de los dos bancos, previsiblemente el que tiene el Sabadell con Zurich desde 2008. 

Superar resistencias

La propuesta remitida por carta este martes por Torres Vila al consejo del Sabadell -que el BBVA ha publicado en su integridad, otro gesto poco habitual- está diseñada para sortear los obstáculos que impidieron la integración hace casi tres años y medio y superar resistencias. Así, se anuncia a los consejeros del banco de origen catalán que tres de ellos, "seleccionados de mutuo acuerdo", podrán incorporarse al consejo del BBVA (uno como vicepresidente), así como que se creará un consejo asesor para España al que se incorporarían "actuales consejeros y ejecutivos de ambas entidades" (en el del Sabadell son consejeros ejecutivos el consejero delegado, César González Bueno, y David Vegara). Está por ver qué pasaría con Pedro Fontana, vicepresidente del Sabadell y exdirectivo del BBVA, que según algunas fuentes ha tenido un papel relevante en la oferta.

A los directivos y empleados, se les promete respetar "los principios de competencia profesional y mérito, sin la adopción de medidas traumáticas o que afecten singularmente a los empleados con origen en una de las dos entidades". Es decir, que se pactaría el ERE que implicaría la fusión. También se afirma que en el nuevo equipo directivo se buscará "guardar la proporcionalidad en función del peso relativo de los negocios", con lo que los ejecutivos del Sabadell tendrán algunos puestos, aunque sean minoritarios. 

Razones y guiños a Cataluña

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En la carta remitida por Torres Vila, también dio argumentos para justificar el sentido de la operación. Así, apunta que el nuevo banco tendría la "ambición" de ser el mayor de la zona euro por valor en bolsa, para lo que tendría que superar a BNP Paribas y al Santander. Asimismo, afirma que la nueva entidad sería más competitiva y rentable y daría una "elevada remuneración" a sus accionistas, "a pesar de un contexto macroeconómico con perspectivas de bajadas de tipos de interés y un previsible menor crecimiento de la inversión crediticia en Europa". También desvela que valora del Sabadell su fuerte peso en el negocio de pymes en España y su presencia en el Reino Unido a través de su filial TSB. Hay, además, un mensaje para el Gobierno: habría una "mayor contribución vía impuestos" y el nuevo banco tendría capacidad de dar 5.000 millones de euros más al año en crédito. 

También hay guiños a Cataluña. Así, se afirma que habrá una "doble sede operativa en España", con lo que además de la de Madrid del BBVA se mantendrá la del Sabadell en Sant Cugat. Asimismo, se asegura que se incrementará el "apoyo tejido empresarial, cultural, científico y social" de la comunidad y que se reforzará el "papel de Barcelona como hub europeo para las empresas más innovadoras y disruptivas del mundo". El nuevo banco seguirá siendo el BBVA con sede social en Bilbao, pero se mantendrá la marca comercial Sabadell de forma conjunta con la del BBVA "en aquellas regiones o negocios en las que pueda tener un interés comercial relevante".