El euríbor, por encima del 4%

Abaratar la hipoteca es posible: estas son las maneras más habituales

El euríbor se sitúa por encima del 4%, su mayor tasa mensual en 15 años

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Construcción de vivienda pública.

Construcción de vivienda pública.

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Con un euríbor en el 4%, camino de su mayor tasa mensual en los últimos 15 años, muchas familias se preguntan qué hacer con la hipoteca. Subidas de precios que, de media, suponen 250 euros mensuales más.

Las alzas del euríbor, el índice de referencia al que están referenciadas la mayor parte de hipotecas en España, no han terminado todavía, ya que el Banco Central Europeo (BCE) tiene previsto seguir con su hoja de ruta que pasa por elevar los tipos de interés por lo menos dos veces más hasta que la inflación se contenga en la eurozona.

La buena noticia de este jueves es que España ha podido ya situar el encarecimiento de los precios por debajo del 2%, objetivo del BCE. Este mismo jueves se ha conocido que la inflación ha frenado su ascenso hasta situarse en junio en el 1,9%, el nivel más bajo desde abril de 2021, tras situarse en el 3,2% en mayo, según los datos sobre el índice de precios de consumo (IPC) adelantado publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Sin embargo, el BCE monitoriza el conjunto de la economía de la zona euro y no solo país por país. Por ejemplo, la economía más potente de la eurozona, Alemania, terminó mayo con un IPC en tasa interanual en el 6,1%.

En este contexto no es descabellado pensar en formas para abaratar la hipoteca en este contexto de subidas del euríbor. El hipotecado puede reducir cuota de la hipoteca si lo que más le incomoda es el día a día del pago mensual o reducir el coste total de la hipoteca si piensa más a largo plazo y pretende convivir menos años con intereses altos.

Reducir la cuota

Para reducir la mensualidad del préstamo hipotecario lo más sencillo es amortizar parte del capital pendiente, adelantando dinero al banco con el objetivo de pagar menos mes a mes. Los expertos apuntan que, de esta manera, las familias 'respiran' en el día a día pero sigue quedando el mismo período de amortización, con lo cual la hipoteca se puede seguir encareciendo en el futuro si es una hipoteca variable.

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Otras maneras de reducir la cuota es renegociar con la banca el plazo de amortización, solicitar un período de carencia o aplazar cuotas, aunque estas opciones pueden conllevar un encarecimiento del coste total del préstamo.

  • Renegociar el plazo de amortización. "Es una forma efectiva para reducir las mensualidades de forma permanente. A pesar de esto, hay que tener en cuenta que si aumentamos el plazo de amortización de la hipoteca, automáticamente aumentarás los intereses a pagar, y por tanto, el importe de la hipoteca", señalan desde Helpmycash.

  • Solicitar un período de carencia. El periodo de carencia consiste en pagar sólo la parte de intereses o la parte de capital durante un tiempo, que normalmente va de 3 meses a 5 años. También existe la carencia total, en la que el hipotecado no pagaría nada de cuota durante un tiempo determinado.

  • Aplazar cuotas. Algunas hipotecas cuentan con una cláusula que permite aplazar un número de cuotas al año. De esta forma, si el hipotecado prevé muchos gastos durante un mes concreto, puede aplazar la cuota a otro mes. 

Rebajar el coste total de la hipoteca

  • La amortización de parte de la hipoteca sería la mejor opción reduciendo plazos, con el objetivo de rebajar los intereses.

  • Novación. El hipotecado renegocia el tipo de interés y las condiciones con el banco con el objetivo de pagar menos. "Para conseguirlo, se pueden usar todos los argumentos que se crean necesarios: la puntualidad de los pagos, los años y grado de vinculación con el banco… Si nos decantamos por esta opción, hay que vigilar que si el banco nos rebaja el interés a cambio de contratar un producto vinculado, podríamos acabar pagando de más", añaden desde Helpmycash.

  • Subrogación o hacer un amago de subrogación con tu banco. Irte a otro banco con mejores condiciones, pasarte de una hipoteca variable a una fija de otra entidad... Es una opción y también es posible renegociar con tu entidad, con otra oferta bajo el brazo de un banco de la competencia. En este caso siempre hay que leer bien la letra pequeña de las comisiones que imponen las entidades.