INVERSIÓN

Del restaurante de Dani García a un club de pádel: las empresas españolas suman más de 7.000 millones en negocios en Qatar

Al menos 35 compañías españolas están instaladas en este país del Golfo Pérsico. Las más importantes, sobre todo de infraestructuras y agua, operan con adjudicaciones por valor de más de 7.000 millones de euros

Del restaurante de Dani García a un club de pádel: las empresas españolas suman más de 7.000 millones en negocios en Qatar
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El Mundial de Fútbol ha convertido al pequeño emirato de Qatar en el centro del mundo estos días. El evento deportivo atrae la atención de miles de aficionados de todo el mundo y es un escaparate de primer nivel para el desarrollo de nuevos negocios. Pero, para al menos 35 empresas españolas, este enclave ya representaba un buen lugar en el que instalarse antes. La mayoría de las compañías españolas en el país se dedican a construcción, ingeniería y gestión de agua, aunque también hay instituciones educativas, un club de pádel o el restaurante BIBO de Dani García. Empresas como ACS, Iberdrola, Técnicas Reunidas, Acciona, Ecisa, Sacyr, Ferrovial o Aguas de Valencia se han hecho con concesiones de más de 7.000 millones de euros, según se desprende de la suma de algunos de los proyectos más importantes que han conseguido, a veces en colaboración con otros consorcios.

La construcción de nuevas infraestructuras ha sido fundamental para hacer más confortable la vida de una población que vive en pleno desierto y se enfrenta a temperaturas muy calurosas durante gran parte del año. La gestión del agua es otro de los principales retos a los que se enfrenta la población y la razón de ser de una parte significativa de la inversión española.

Aunque el territorio que Qatar ocupa actualmente ha sido poblado desde el paleolítico, se trata de un lugar en el que todavía hay grandes construcciones e infraestructuras por hacer, todo un filón para las grandes constructoras españolas. La actual familia real, los Al-Thani, se hizo las con riendas del país en el siglo XIX. A principios del siglo pasado esta tierra era un humilde asentamiento de pescadores y recolectores de perlas. La mayoría de los habitantes del lugar eran nómadas que se movían por los alrededores de la península arábiga. Esta situación cambio radicalmente en 1939 cuando se encontró petróleo. El hallazgo de gas natural en 1971 catapultó a Qatar a ser una de las naciones más ricas del mundo. Los combustibles fósiles representan a día de hoy el 92% de las exportaciones del país, pero la economía se ha ido diversificando paulatinamente desde el año 2000.

La elección de Qatar en 2010 para acoger el Mundial de Fútbol fue el impulso para que algunas de las grandes constructoras españolas llegaran al país. Ferrovial entró en 2010, FCC en 2012, Sacyr en 2013. Aunque otras ya estaban presentes de antes y, a día de hoy, continúan trabajando en el emirato, como, por ejemplo ACS, que llegó en 2005, Técnicas Reunidas o la constructora Ecisa, instalada en el Golfo Pérsico desde 2007 y que ha conseguido contratos por valor de 700 millones de euros. Otros grupos relacionados con la construcción con presencia en el emirato son el Grupo Cobra, Acciona Ingeniería, Ceinsa, Copasa, Urbaser o Toscana Venture.

Otros servicios por cubrir en el emirato y en el que se han concentrado las oportunidades de negocio van desde redes de alcantarillado hasta hoteles. Eso explica la presencia de Acciona Agua S.A o Aguas de Valencia. Además, también se han abierto paso compañías dedicadas al ocio y la restauración. Entre ellas se puede mencionar el restaurante BIBO del chef Dani García, que abrió en Doha en 2020, y Lobito de Mar, que se instaló en la capital el pasado mes de marzo. También el restaurante Tatel, un proyecto culinario en el que mantienen inversiones Rafa Nadal, Cristiano Ronaldo o Pau Gasol, está presente en la oferta culinaria de Doha.

La institución educativa SEK mantiene un colegio internacional en Doha que abrió sus puertas en 2013. Los amantes del pádel también tienen su sitio en Qatar desde la apertura de la empresa española Pádel Qatar, que ofrece pistas para practicar este deporte en la capital catarí.

La modernización del emirato ha llevado a la construcción de nuevas infraestructuras, una de las más importante ha sido la del Metro de Doha. FCC consiguió en 2014 una licitación para construir uno de los tramos de la Línea Roja y OHL se adjudicó el contrato para el diseño de dos estaciones. Otro de los grandes contratos conseguidos por Ferrovial fue la construcción de un hospital en 2008. El proyecto suponía una inversión de 1.645 millones, de los que 905 fueron adjudicados a la constructora española, aunque más adelante el contrato fue escindido por la “falta de diligencia y el bajo ritmo de trabajo”. También Ibedrola, volcada en proyectos de energía, se ha hecho con grandes contratos en Qatar. El más famoso fue la concesión en 2007 de una planta de ciclo combinado con un presupuesto de 1.051 millones de euros en Mesaieed

Constructoras

En el caso de ACS, la constructora ha conseguido importantes contratos. Aunque su presencia en el país data de 2005, fue en 2012 cuando se hizo con su primera concesión. Se trató del tranvía de Doha, una adjudicación de unos 400 millones de euros, junto a Siemens. Entre su cartera de contratos también se puede mencionar la autopista New Orbital, cuya concesión fue de 1.223 millones de euros.

Una de las filiales de ACS, Leighton, se adjudicó contratos por un valor total de 560 millones hasta el año 2015. Esta compañía también construyó un túnel de alcantarillado por 265 millones. En 2016 levantó dos torres de vivienda con un coste de 151 millones de euros y también construyó una carretera con un contrato de 53 millones.

Por su parte, la constructora alicantina Ecisa llegó en 2007 al emirato, en pleno 'boom' inmobiliario, y ha conseguido sumar proyecto por cerca de 700 millones de euros, entre los que destacan cuatro torres para albergar hoteles de lujo. Además, también ha levantado la reproducción de 16 metros de La’Ebb, la mascota del Mundial de Qatar. Entre sus trabajos destaca un rascacielos de hasta 53 plantas de altura y más de 30 torres.

Un poco más tarde, en 2013, Sacyr se incorporó a realizar negocios en el emirato. La compañía ha llegado a hacerse con contratos por valor de hasta 800 millones de euros. Entre ellos se puede destacar la adjudicación para construir carreteras en Al Rayyan por valor de 70 millones de euros o 415 millones para realizar la misma tarea junto a otra empresa. También se ha encargado de construir el alcantarillado.

En el caso de Técnicas Reunidas, ha conseguido concesiones recientemente por valor de 1.052 millones de euros.

Gestión del agua

Acciona ha conseguido importantes contratos en Qatar, entre ellos se adjudicó la construcción de dos desaladoras por un total de 462 millones. La limpieza y los servicios de gestión de residuos también le han reportado la gestión de hospitales. La compañía gestiona, junto a GSSG, de la gestión de Al Wakrah, Al Khor, Dukhan, dos centros pediátricos de urgencias y cinco centros de salud. Otra compañía española del sector es Aguas de Valencia, se ha encargado de la gestión de aguas para el Gobierno por algo más de cinco millones de euros.

Los negocios del emirato en España

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Por su parte, Qatar tiene una creciente presencia como inversor en España, es el segundo mayor inversor del Golfo tras Emiratos en sectores como aviación civil (Qatar Airways posee el 25,1% de IAG, grupo en el que se integra Iberia), construcción (posee el 20% de Colonial), distribución y servicios (12,2% en El Corte Inglés), finanzas (3,3% en Banco Santander), energía (8,65% en Iberdrola) o comunicaciones (5,1% en Prisa). Además, el fondo soberano QIA es dueño del puerto deportivo de Port Tarraco, del hotel W en Barcelona y del Intercontinental en Madrid. Las posiciones de Qatar en España tienen un valor total de 10.000 millones euros.

El emir de Qatar visitó España en el mes de mayo y prometió un incremento de las inversiones de su país en España durante la primera visita de Estado a Madrid. El volumen de inversiones pactado asciende a 5.000 millones de dólares, que se traducen en 4.700 millones de euros en diversos sectores de la economía española.