OPINIÓN

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Las montañas de Kirguistán

Las montañas de Kirguistán / 'activos'

Resulta difícil resistirse al apasionante mundo de reservar un viaje, un alojamiento o una experiencia de ocio de todo tipo y color por internet. Es tal la cantidad de ofertas que existen, tal la cantidad de webs especializadas o generalistas que inundan el escenario cibernético que cualquiera puede lograr la oferta de su vida. Mejor dicho: el chollo de su vida. Solo falta tener paciencia para poder circular por los atajos adecuados y lograr el destino deseado, cuanto más exótico incluso mejor, al precio más asequible.

El mundo está aún despertando de la pandemia, pendiente de la apertura definitiva de China, defensores acérrimos de la tolerancia cero, y de los países del sureste asiático. Si hubo un sector que a nivel mundial padeció un cataclismo económico fue el turismo. Las grandes cadenas han podido sobrevivir a base de negociar su deuda con los bancos, patadón hacia delante, y ejecutar drásticamente los expedientes temporales de regulación de empleo (Ertes). En España ha habido criba. Han sido muchas las pymes dependientes del turismo, desde pequeños establecimientos hoteleros de lujo hasta tiendas de souvenirs, que no han podido volver a abrir sus puertas.

El regreso del turismo ha sido una de las grandes noticias de este año. Ni siquiera la invasión de Ucrania por parte de Rusia ha paralizado su renovado auge. La Organización Mundial del Turismo destaca que en los primeros nueve meses del año el movimiento turístico a nivel mundial ha llegado al 65% que tuvo en 2019. En el caso de Europa Occidental, ya cubre el 88%, en la Europa Mediterránea un 86% y un 82% en el caso del Caribe. Son China y sureste asiático las regiones que aún siguen muy por debajo de lo esperado. Entre enero y septiembre se han producido 700 millones de viajes a nivel mundial, un 133% más respecto al mismo periodo de 2021.

Ese año, el ránking mundial de llegadas de viajeros por países fue el siguiente, en millones:

2021:

1. Francia 48,4

2. México 31,9

3. España 31,2

4. Turquía 29,9

5. Italia 26,9

2019:

1. Francia 90,9

2. España 83,5

3. EEUU 79,4

4. China 65,7

5. Italia 64,5

Si se mantiene la tendencia, España podría alcanzar a final de año una cifra de turistas entre 70 y 75 millones, cerca de su récord histórico prepandemia. La caída de China permitirá que Turquía o México se encaramen a la quinta posición en visitas.

Esta semana, ‘activos’ ha querido mirar de frente la resurrección del sector y a los nuevos hábitos de consumo de quien puede considerarse turista y/o viajero. Del uso del coachsurfing, sistema de intercambio de alojamiento internacional, hasta el incremento del viaje en caravana. Algunos de estos vehículos se han convertido en pequeños hoteles de lujo con ruedas. Claro que su voluminosidad puede impedir que puedan llegar a ciertos destinos. También acaparan nueva atención los viajes en veleros o las excursiones en bicicleta a los lugares más insospechados del mundo. Entre la gente con poderes económicos y bien ejercitados, no hay mejor aventura que irse a los escenarios montañosos más recónditos en bicicleta seguidos de un coche que lleva los víveres y ropa de recambio. Para avivar la aventura, dormir a la luz de las estrellas, mantas incluidas.

Desde los sistemas de reservas hasta el alojamiento final, hay pocos sectores que ofrezcan tanta diversidad

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Precisamente, ha sido la moda de los viajes más especializados y de aventuras los que han permitido la supervivencia de algunas agencias de viajes. ¿Quiere usted visitar las montañas de Kirguistán, estar alojado en casas particulares y cruzar andando la frontera con Uzbekistán? Si quiere evitarse sorpresas y perder la emoción de improvisar, hay agencias que organizan todo el trayecto.

Desde los sistemas de reservas hasta el alojamiento final, hay pocos sectores que ofrezcan tanta diversidad para elegir en tipos de servicio y precios como el turístico. Fenómenos como Airbnb, que nacieron y se desarrollaron inicialmente envueltos de polémica por su falta de transparencia, incluida la fiscal, han acabado convirtiéndose en parte del paisaje turístico. Nathan Blecharczyk, cofundador de Airbnb, desvela en la entrevista de esta semana que un anfitrión español ingresa 3.700 euros anuales de media prestando su casa a un cliente. Otra forma de hacer negocio.