A LAS PUERTAS DEL INVIERNO

España se lanza a blindar el suministro de gas con más barcos en plena crisis energética

  • Gobierno, Enagás y compañías maniobran para disparar la llegada de metaneros en mitad de una pugna entre países por cubrir su demanda y con los precios de gas al alza.

  • Argelia cierra este domingo uno de los dos gasoductos que traen gas a España por el choque diplomático con Marruecos. 

Un barco para el transporte de gas natural licuado (GNL).

Un barco para el transporte de gas natural licuado (GNL). / Luc Skeundener | PIM

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España maniobra para asegurar por completo el suministro de gas de cara al invierno en un momento delicado para el sector a escala mundial. En plena crisis energética global y en mitad de una escalada de precios disparados, España afronta también una situación espinosa adicional por la decisión de Argelia de cerrar este domingo uno de los dos gasoductos a través de los que suministra al país, como consecuencia del choque diplomático que le enfrenta con Marruecos a cuenta del Sáhara.

La demanda mundial de gas está disparada tras el parón provocado por la pandemia -singularmente por el tirón de compras de China- y los países productores están reaccionado más lentamente de lo necesario para atenderla y asegurar su oferta, lo que ha provocado que en los últimos meses los mercados internacionales del gas hayan marcado máximos (hace un año los precios del gas en los mercados internacionales rondaban los 20 euros el megavatio hora -MWh- y en las últimas semanas han llegado a superar los 100 euros) y que se haya desatado una batalla entre compañías y entre países para asegurar el suministro con gas transportado con barcos. Y todo ello en medio del caos en las cadenas de suministro global y la saturación del transporte marítimo mundial al calor de la reactivación económica.

España ha activado un plan de choque para disparar el número de barcos que traerán gas al país y ha decretado el aumento obligatorio de reservas de cara al invierno. Enagás, el operador del sistema gasista, ha celebrado dos subastas extraordinarias para aumentar la capacidad de descarga en las plantas regasificadoras del país, y ha adjudicado ya 45 slots adicionales a compañías gasistas para elevar el suministro por barco. Para el periodo invernal -entre noviembre y marzo- Enagás ha adjudicado un total de 136 slots de descarga en las plantas, una cifra muy superior a los 86 barcos que llegaron el invierno pasado.

“Estas subastas extraordinarias son una medida adicional de prudencia para alcanzar niveles históricos de almacenamiento de gas natural licuado [GNL, el que llega por barco] al comienzo del invierno”, explican desde Enagás. De hecho en octubre, la contratación de tanques de GNL ha alcanzado en varias ocasiones el 100% de la capacidad contratable en las plantas de almacenamiento.

El Gobierno se muestra confiado en que las compañías energéticas conseguirán cerrar acuerdos por todos los barcos adicionales que consideren necesarios para cubrir su demanda. “Hemos tomado medidas con el operador del sistema de gas, hemos aumentado las reservas, hemos aumentado los slots para que llegue gas por barco y tener disponible recursos suficientes. Y hemos preguntado a la industria y dicen no tener problema”, apunta la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en declaraciones a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA.

Las grandes gasistas que operan en el mercado español confirman con contundencia que tienen garantizado todo su suministro, tanto a través del gasoducto Medgaz -que une directamente España y Argelia y que es el que seguirá funcionando- como con sus contratos de abastecimiento por metanero a medio y largo plazo a precio cerrado o al menos estable. Pero si existe un aumento de la demanda mayor del previsto o alguna compañía gasista se ha quedado corta en sus estimaciones y tiene que comprar a corto plazo en el mercado, el precio que tendrá que asumir será mucho más caro en un momento en que la voracidad de China sigue tensionando el coste de los barcos de GNL y por la disposición de la potencia asiática a pagar casi cualquier precio.

Más reservas

“Enagás ha puesto en marcha todas las medidas operativas que están en su mano para poner a disposición la máxima capacidad de sus infraestructuras. La compañía está en permanente coordinación con los organismos reguladores para tomar medidas preventivas para contribuir a reforzar la garantía de suministro energético durante este invierno”, sentencia el operador del sistema. Varias fuentes del sector gasista confirman que las comunicaciones entre el Gobierno, Enagás y las compañías energéticas para conseguir esta coordinación son prácticamente diarias.

El Gobierno también decretó hace un mes un aumento de las reservas obligatorias de GNL en el país de cara al invierno, desde los 3,5 días de consumo que se exigían hasta los 4 días en diciembre y febrero y de 5,5 días en enero. En cualquier caso, según los datos de Enagás, durante octubre se ha ido inyectando más gas en los almacenamientos subterráneos y ya están a un 78% de su capacidad, lo que representa que hay existencias suficientes para cubrir en torno a 45 días de consumo del país.

Argelia cierra un tubo

Argelia es con mucho el mayor proveedor de gas para España, cubriendo en los últimos años en torno a un tercio de todo el aprovisionamiento del país, aunque este año ese peso ha escalado hasta el 47% del total. El gas argelino llega a España a través de dos gasoductos, uno que conecta directamente con Almería (Medgaz) y otro que llega a Cádiz pasando primero por Marruecos (Magreb-Europa o GME). Este último deja de funcionar este domingo tras la decisión de Argelia de echar el cierre por el choque diplomático con Marruecos.

A pesar del cerrojazo, en las últimas semanas España ha obtenido garantías directas de que llegará todo el suministro de gas comprometido tras una doble visita a Argelia de alto nivel, tanto del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, como de la vicepresidenta Teresa Ribera. E incluso el Ejecutivo argelino se habría comprometido a cubrir una demanda mayor adicional si fuera necesario.

“Argelia dice que nos garantiza el suministro, a través de los mecanismos de transporte que sean necesarios. Creemos que importa que esté garantizado el suministro en volumen, pero importa también cómo llega el gas y tenemos preferencias”, apunta Teresa Ribera. Con el suministro garantizado el problema puede ser otro. “Hay más preocupación respecto a los precios”, reconoce la vicepresidenta. “Vamos a seguir la situación de cerca, obviamente”.

El problema es que todo el gas que llega de Argelia no cabe por el único gasoducto que seguirá operativo. Según fuentes del sector, las compañías españolas mantienen acuerdos de compra de gas de en torno a 11.500 millones de metros cúbicos de gas al año. La capacidad de Medgaz -el gasoducto que seguirá funcionando- es actualmente de 8.000 millones de metros cúbicos y se ampliará a principios de 2022 hasta los 10.000 millones de metros cúbicos. El resto del suministro tendrá que realizarse por barco, y eso es más caro.

“No hay problema de seguridad de suministro para España, el gas de GME se puede suplir. El problema puede ser de precio, pero las compañías españolas pueden pagarlo. Y quedarse sólo con un tubo en lugar de dos puede ser un problema de riesgo energético, es una vulnerabilidad”, apunta Gonzalo Escribano, director del Programa de Energía y Cambio Climático del Real Instituto Elcano. Y es que si fallara Medgaz, España se queda sin la opción de utilizar el otro tubo como alternativa.

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