OPINIÓN

La historia transversal de un editor: Grijalbo

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En cualquier vida, la de un editor, por ejemplo, los matices lo explican todo.

En cualquier vida, la de un editor, por ejemplo, los matices lo explican todo. / PIXABAY

Pasamos una época de exageraciones. O conmigo o contra el individuo o todo lo contrario, pero siempre a expensas de la contrariedad. Y no me refiero a la sana rutina de debatir. Se trata de la negación del opuesto. O, en otros casos, de la cultura de la cancelación, que para unos es crítica y, para otros, límites a la creatividad.

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En ese jardín de extremos continuos, cae en mis manos un libro del que sólo se han hecho 300 ejemplares. Se trata de las memorias de unos de los editores más importantes en lengua castellana, Juan Grijalbo, que ha transcrito su hija Poppy. El recorrer de sus páginas te introduce en un mar de sutilezas que demuestran que, en cualquier vida, la de un editor, por ejemplo, los matices lo explican todo. Militó en el PSUC, Companys le nombró representante en la Cámara del Libro de Barcelona, huyó a París, se exilió en México, fundó la editorial Grijalbo rastreando novedades americanas en la revista Publishers Weekly a la que los editores españoles no le hacían caso y su éxito fue tal que, al poco tiempo, abrió una oficina en Barcelona en la España franquista. Volvió a la ciudad. Lo ayudaron Manuel Fraga Iribarne y Fernando Morán desde Londres, que más tarde sería ministro de Felipe González. Publicó gracias a Publishers Weekly libros como las memorias del duque de Windsor, El motín del Caine, El Padrino de Mario Puzo o Irwing Wallece, obras que ahora están en la mayoría de las casas.

El libro luce en su contraportada una fotografía histórica del día en que le concedieron la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. Un pie de foto con Gloria Gutiérrez, Antonio Aparicio, Jordi Úbeda, Toni López Lamadrid, Ana Dexeus, Josep Lluís Monreal, José María Ruiz de Villa, Lali Gubern, Jorge Herralde, Poppy Grijalbo, Carmen Balcells, María Isabel Orive y Juan Grijalbo. Es la importancia de un personaje transversal de la edición que hace de este ejemplar un incunable. 

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